sábado, junio 28, 2008

Blow - Mercado Negro y Mercado Rojo

Para ejemplificar la diferencia entre un emprendedor del mercado negro y un criminal del mercado rojo nada mejor que dos personajes de la película, basada en acontecimientos reales, Blow.



Por un lado, George Jung, narcotraficante americano que encuentra en este film una adaptación de la novela biografica "Blow: De como un pequeño muchacho de pueblo hizo $100 millones con el Cartel de Medellín y de como lo perdió todo", representa al honesto emprendedor del mercado negro. Jung no es un tipo violento, simplemente como solia decir: "Algunas personas son estrellas de cine, otras son estrellas del rock... yo era una estrella de la droga." No era alguien que matara, extorsionara o violentara de alguna forma los derechos de propiedad legítimos de sus vecinos, simplemente conectaba la oferta con la demanda, burlando a los criminales que habían establecido una prohibición al libre comercio.

Con un buen olfato para los negocios, Jung ejercito su empresarialidad con un éxito sin precedentes, al punto de suministrar a millones de consumidores en EEUU. Empezo importando y comercializando Marihuana, hasta ser detenido. En la película se puede ver una escena de este juicio en la que él se declara inocente de crimen alguno y denuncia que esta siendo violentado por traspasar una línea imaginaria con unas plantas, es decir que no ha violado los legítimos derechos de propiedad de nadie en su negocio.

En prisión se hace amigo de Carlos Lehder (Diego Delgado en la película de Blow), un Colombiano que le enseña todo sobre la coca y le presenta a Pablo Escobar. Juntos iniciarían una empresa de distribución de cocaína que reportaría millones de dolares inundando el mercado y haciendo historia.

Finalmente acabo siendo traicionado y secuestrado en una prisión del estado, donde permanece en la actualidad hasta 2015, donde saldría con 72 años.


Por contra aquel que le suministraba la mercancia, Pablo Escobar representa al criminal que opera en el mercado rojo, extorsionando y asesinando a todo aquel que se interpusiera en su camino. Escobar creo historia en Colombia, llego a tener al país de rodillas. La lista de las "hazañas" de este matón que llego a convertirse en el hombre más peligroso del mundo es realmente impresionante. Baste decir que no se limitaba simplemente, como hacia Jung, a comerciar pacíficamente, sino que se dedicaba a todo tipo de crímenes para mantener su reinado, ganando al mismo tiempo apoyo fanático entre el pueblo colombiano mediante su habilidad para el populismo.

Ciertamente Jung hacia negocios con criminales, pero él no era tal, simplemente compraba algo a quien lo tenía y se lo vendía a quien lo quería, cobraba por ello. No fue agresor, sino un emprendedor con talento. Si se le pudiera acusar de criminal por comprarle mercancía a Escobar, entonces igualmente serían criminales los que alguna vez hayan contratado algo con el mismo. Hasta su peluquero.

Conviene distinguir entre aquello que es legitimo y esta prohibido por el monopolio del crimen en un momento dado, y aquello que no es legitimo y esta prohibido por el estado, la agrasión a derechos de propiedad ajenos. El primer grupo es el mercado negro, mientras que el segundo es el mercado rojo.

sábado, junio 21, 2008

Música: Alternativas - Asto Pituak


* Como al parecer la canción se presta a la comedia por parte de los amantes de la guerra, aclaro que me gusta porque resalta la idea de búsqueda de alternativas. Mejor prevenir que curar.

Carson en español y Rothbardianismo de izquierda, ¿en que nos diferenciamos de los ancaps tradicionales?

Los chicos de Mutualismo.org nos han obsequiado con una traducción del mutualista miembro de la Alianza de la Izquierda Libertariana americana Kevin Carson.

Recientemete, en una entrevista iniciativa de estos socialistas de libre mercado (aquí no se entiende socialismo como estatismo, algo a lo que estamos demasiado acostumbrados los que venimos del ambiente liberal), Carson fue preguntado por la unión entre mutualistas y rothbardianos de izquierda/agoristas. Su respuesta fue:

"Creo que es algo muy bueno. La simbiosis mutualista, junto con los rothbardianos de izquierdas y los libertarios socialistas que no impulsan el mercado es posible. Eso influenciado por el pensamiento del rothbardismo de izquierdas, y creo que mis ideas tienen cierta influencia también. Muchos rothbardistas de izquierda han mostrado una postura abierta que los acerca a la izquierda libertaria. Al mismo tiempo, muchos de los pertenecientes al movimiento anarquista tradicional han abandonado su hostilidad generalizada al anarquismo de Mercado y están más abiertos a tratos con anarcoindividualistas de mercado al trabajar en casos particulares. Un buen ejemplo es Chuck Munson. Durante años ha sido muy hostil con los anarcocapitalistas que se autoproclamaban anarquistas. Todavía no los considera parte del movimiento histórico anarquista, y probablemente lo hará. Pero ha reconocido que no todos los Rothbardianos de izquierda son cínicos defensores de las corporaciones, y tiene una buena relación laboral con Brad Spangler y otros miembros de “Alliance of the Libertarian Left".

Todo un ejemplo de que podemos llevarnos bien, y a pesar de nuestras diferencias teóricas, ser aliados contra el estado criminal.
Seguramente, la mayoría de los que leen esto se pierden con tanta distinción y etiqueta, vayan poco a poco este no es tema de un solo día. Los mismos ancaps en su mayoría desconocen que es un rothbardiano de izquierda. Puede que estas palabras del agorista Brad Spangler ayuden en parte a entender cual es la díferencia con los compañeros ancaps "al uso":

"Esta tendencia anarcocapitalista de la que Konkin habla está muy estrechamente relacionada con la identificación de Carson de la tendencia que él llama "libertarianismo vulgar" -confundiendo los resultados de la intervención estatista en el mercado con un mercado libre. Los ancaps suelen restar, suavizar, hacer caso omiso y, en algunos casos, desconocen por completo su propia teoría de clase. Mientras ellos con razón denuncian en voz alta al Estado como el bandidaje, sus ojos se ciegan sobre que la riqueza robada por el Estado se ha transferido a algún plutócrata aliado del Estado, no literalmente, en una nómina de sueldos de la administración pública (por ejemplo, Haliburton). Suelen contradecir su propia (rothbardiana) teoría de la propiedad al defender a los poseedores del botín robado como si fueran sus legítimos propietarios. Cuando no lo hacen, normalmente aún no conciben alguna forma de actuar en consecuencia. De esta manera, el anarcocapitalismo se convierte en la perpetuación de la injusticia".

"¿De dónde viene esta falta de concordancia entre el actual movimiento anarcocapitalista y la ideología rothbardiana? Rothbard falló en comprender completamente todas las implicaciones de sus ideas sobre clase social y nunca desarrolló una teoría de la revolución. Al no confiar en el Estado para redistribuir la propiedad, que es el problema en primer lugar, los ancaps sin teoría de la revolución no tienen idea de cómo abordar la cuestión de los bienes robados por el Estado -una cuestión lo suficientemente grande como para desde un principio haber despertado la atención de amplios sectores del movimiento socialista. Sin embargo Konkin realiza esto dentro de la tradición rothbardiana. Los konkinitas son agoristas".

En definitiva el agorismo es el resultado de llevar el pensamiento rothbardiano hasta sus ultimas consecuencias, es ser más rothbardiano que el mismo Rothbard.

El liberalismo clásico radical y el anarcoindividualismo confluyen en el agorismo, incorporando al cuerpo de ideas un plan de acción revolucionaria, un método para autoliberarse y debilitar al estado, la contraeconomía: la promoción empresarial de alternativas a los mercados tradicionales de los que vive el estado, convertir lo blanco en negro, hasta que el estado pierda toda su fuerza e ingresos y los nuevos proveedores de Justicia y seguridad emergan del subsuelo y derroquen a los criminales. Es lo único que aún no se ha demostrado inútil contra el leviatán, que debido a su propia naturaleza se encuentra ciego a la hora de aplicar coacción de forma discriminada (al menos en el mundo real no hablamos de las series de maderos). La única revolución que puede prosperar, dado que su medio no es el sacrificio de los implicados, sino su propio interés personal.

Vídeo: Por un Libertarianismo agorista de izquierda

Tarjeta Roja a los anarquistas de mercado en A las barricadas

Pues sí, al final nos expulsaron a todos, desde los socialistas mutualistas, pasando por los agoristas, hasta los ancaps.

Me parece muy legitimo que los propietarios de ALB usen como prefieran su legitima propiedad privada y decidan quien tiene derecho a usar su casa o no. Pero lo curioso es que lo que les ha molestado no han sido malas formas ni saltarse las normas del foro, el problema es simplemente que somos anarquistas. Si nos hubiéramos denominado algo que no somos como fascistas o estalinistas, no hubiese habido ningún problema.

Y aquí viene lo que no me parece para nada legítimo. A los anarquistas de mercado nos parece muy bien que cada uno use como desee las propiedades que haya adquirido en base a unos principios de justicia determinados, pero de ahí a respetar un privilegio estatal como la llamada "propiedad" intelectual hay un abismo, que en modo alguno estoy dispuesto a cruzar.

Los dueños de "A las barricadas" no tienen ningún derecho de propiedad sobre el termino anarquismo.

Mal asunto a la hora de extender el movimiento ácrata el sesgar de esta forma la visión del anarquismo reduciéndolo a visiones utópicas y trasnochadas hoy en día.

La noticia en Anarcófago

jueves, junio 19, 2008

South Park, pederastía y NAMBLA

En este capítulo se trata el tema de una forma humorística. ¡Parece que tengan un episodio para cada cosa!.


www.Tu.tv

Casas Viejas: Brutal represión republicana contra los anarquistas




*Obviamente yo no soy un comunista libertario, por si hay algún despistado por ahí, pero no dejo de simpatizar con los campesinos que se levantaron contra los latifundistas -cuya posesión de la tierra era una agresión constante para los trabajadores de la tierra, auténticos propietarios expropiados- y la república criminal. Jamas llevaría esa bandera, ni ninguna otra salvo la bandera negra de la libertad, que simboliza la negación de todas las demás.

martes, junio 17, 2008

Firma en apoyo de Homeschoolers

La plataforma ciudadana conservadora Hazte Oír ha puesto a vuestra disposición una campaña en favor de unos Homeschoolers. Confío en el buen criterio de mis lectores para discriminar entre campañas y organizaciones, pero personalmente pienso que todo el apoyo es poco para estos pioneros que nos abren el camino al resto.

Aunque no creo que sirva de mucho, por firmar no se pierde nada y puede reconfortar a las víctimas al saber que no están solas.

Firma aquí

Visto en Con la soga al cuello

Parábola Agorista

Imagina un grupo de viajeros que se cruza con un río en su trayecto. El río se encuentra preso de una gran riada. El grupo empieza a discutir cual es la mejor forma de alcanzar el objetivo que todos comparten de llegar al otro lado.

Una facción del grupo quiere tomar la ruta más corta posible y nada contra corriente intentando llegar directamente a la orilla. Debido a su temereridad muchos son tragados por las aguas y la corriente los dispersa.

Un segundo grupo decide utilizar un pequeño bote agujereado que ha encontrado en la orilla abandonado. Este grupo hace parte del camino en el frágil bote, pero de pronto este - al igual que ellos - empieza a llenarse de agua por todas partes, al final acaban siendo parte del río, o acaban igual que los nadadores, aunque se hacen visibles durante más tiempo mientras el bote se hunde.

El último grupo decide calmarse y hacer frente al río usando su mente, comienza buscando el cruce más pequeño y en mejores condiciones en el que construir un puente para así llegar al otro lado del río.

Todos los viajeros querían llegar al mismo lugar, su desacuerdo era simplemente acerca del mejor método para ello. Los nadadores, como revolucionarios, pierden muchas vidas, los supervivientes rara vez terminan donde tenían la intención, convirtiéndose en algo diferente y, a veces peor que aquello contra lo que se rebelaron. Los navegantes, que rima con votantes, son aquellos que desean aferrarse a algún buque para llevar a su destino. Extrañamente, cuando los navegantes se dan cuenta de que el buque se ha convertido en parte del río, todavía son inflexibles en que se ha hecho lo mejor que se podía porque mientras el barco se hunde ven más cerca la otra orilla. Su ansia de la otra orilla les ha cegado a los agujeros del barco y la naturaleza del propio río.

Yo en cierta forma estuve navegando en ese barco, y me identifico con las intenciones tanto de los nadadores como con los navegantes, pero al ver que estos no pueden llegar a buen puerto mediante sus elecciones, he decidido que a partir de ahora voy a echarles una mano a los que están construyendo ese puente llamado contraeconomía. Solo espero que los otros recuerden a donde iban cuando empiecen a empaparse.

(Adaptación libre)

Die For Your Government! Die For Your Country!


Anti-flag - Die For Your Government Lyrics:

You've gotta die, gotta die, gotta die for your government? Die for your country? That's shit!

There's a gulf war vet, dying a slow, cold death and the government says, "we don't know the source of his sickness." But don't believe what they say, because your government is lying. They've done it before and don't you know they'll do it again.

A secret test, government built virus "subject test group: gulf battle field troops"

You've gotta die, gotta die, gotta die for your government? Die for your country? That's shit!

First world war veterans slaughtered, by General Eisenhower. You give them your life, they give you a stab in the back. Radiation, Agent Orange, tested on us souls. Guinea pigs for western corporations.

I never have, I never will pledge allegiance to their flag, you're getting used, you'll end up dead!

You've gotta die, gotta die, gotta die for your government? Die for your country? That's shit!

I don't need you to tell me what to do and I don't need you to tell me what to be... fuck you! I don't need you to tell me what to say and I don't need you to tell me what to think! what to think! what to think, what to think, what to think, think, think, think!

You've gotta die, gotta die, gotta die for your government? Die for your country? That's shit!

viernes, junio 13, 2008

Ron Paul vs Lysander Spooner

Ron Paul abandona su antilibertaria carrera electoral y decide montar una campaña para indoctrinar a la población americana en la santidad de un trozo de papel impuesto de forma criminal.



"Educar al electorado sobre el dañino efecto de la legislación inconstitucional"

Ya, claro, vamos hacia atras como los cangrejos. Spooner se debe estar removiendo en su tumba.



"Primero, debo comenzar declarando mi convicción de que Lysander Spooner y Benjamin R. Tucker son insuperables como filósofos políticos y que nada es más necesario hoy que la reactivación y el desarrollo del gran legado olvidado que dejan a la filosofía política".
Murray Rothbard

(Pincha en las 2 imágenes grandes)
A3!

miércoles, junio 11, 2008

¿Por qué NO crear un partido Libertario?

Por Brad Spangler

¿Por qué no crear un nuevo partido? Voy a deciros porqué....

En mi caso, la respuesta a esta pregunta es porque estoy en contra de todos los partidos políticos. Soy un anarquista. Estoy en contra del estado.

Creo que no hay manera de gobernar, ningún programa de política pública, que sea coherente con el principio libertario de no agresión. Por lo tanto, no puedo apoyar un intento para hacerse con el control de (o participar en) el gobierno.

Creo que todos los gobiernos no son más que bandas de delincuentes glorificadas, y no estoy interesado en buscar un mejor comportamiento de las bandas en un esfuerzo por asegurar su longevidad. Creo que el sistema de provisión privada (es decir, no estatal) de la ley y los servicios de seguridad descritos en los textos anarquistas de mercado pueden desarrollarse como un conjunto de empresas del mercado negro. En última instancia, la represión del gobierno como actividad criminal en lugar de tratar su fútil reforma.

(Más claro el agua)

Agorismo

Agorism.info

Ágora! Anarquía! Acción!

martes, junio 10, 2008

Agorismo, Matrix y Liberalismo

Todas las grandes historias pueden ser interpretadas desde muy distintos puntos de vista. Mucha gente encontrara distintas analogías. Es esto lo que hace grandes a estas historias. Por ejemplo la obra cumbre de Tolkien tiene distintas interpretaciones, algunas de ellas de corte anarquista o liberal. Si estas historias se pueden observar desde tal diversidad de prismas, es porque son las Historias con mayúsculas, la historia de la misma humanidad. El mismo Tolkien huía de analogías simplonas, de ahí la inmortalidad del relato.

Otra de estas grandes historias, es Matrix. Matrix puede observarse desde una perspectiva filosófica, desde el punto de vista de la ciencia ficción (uno de los campos que más ha cultivado el agorismo en el pasado, por cierto) o desde una óptica religiosa.

Matrix es un lujo para el agorista, la analogía con respecto a la critica libertaria a la falsa religión del estado se adapta a la perfección. Hoy quiero traer otra idea que puede encontrar su reflejo en la trilogía.

En la primera parte, hay una escena que me ha llamado la atención:

Matrix es un sistema, Neo. Ese sistema es nuestro enemigo, pero cuando entras ¿a tu alrededor qué ves? Hombres de negocios, profesores, abogados, carpinteros. Son las mentes de los mismos que intentamos salvar. Pero hasta que no lo hagamos, siguen formando parte de ese sistema y eso hace que sean nuestros enemigos. Tienes que entender que la mayoría ellos no están preparados para ser desenchufados y muchos están tan habituados, dependen tan absolutamente del sistema, que lucharían para protegerlo. ¿Estabas escuchándome, Neo? ¿O mirabas a la mujer del vestido rojo?

Es una idea extendida en los círculos liberal/libertarios españoles de que la alianza estratégica y preferente entre liberales estatistas y anarquistas de mercado es algo obvio, necesario y que además no tiene sentido discutir, puesto que en definitiva "nuestras ideas son básicamente las mismas", así que "unámonos y ya veremos que hacemos con el estado cuando llegue el minarquismo". En la arcadia actual del liberalismo patrio parece haberse llegado a un compromiso: este debate es una perdida de tiempo, hay que buscar aliados para influir políticamente de alguna forma, ya sea en los "electores" o en los candidatos con el objetivo de limitar al gobierno.

El problema es que esto se ha revelado como un objetivo inalcanzable, el liberalismo es un imposible como ha demostrado Huerta de Soto, el economista austríaco. Los liberales clásicos han de evolucionar a posiciones anarquistas, si quieren ser consecuentes con los principios de no agresión y de libre mercado.
Para el agorista, el objetivo no es una quimérica limitación del leviatán, sino la desobediencia interesada. Desde este punto de vista es irrelevante que un estatista sea marxista o friedmanita, ambos están cumpliendo la ley, ambos obedecen al estado, ambos alimentan al sistema criminal que combatimos. Después de todo, un estatista podría en cualquier momento ser victima de los remordimientos hacia su deslealtad con el gran hermano y denunciar las ilegales actividades de los agoristas, ¿no?.

No solo eso, el libertarianismo no es un credo político, sino ético. Su misión fundamental es instaurar una sociedad en la que se protejan los derechos individuales propios de cada individuo. Esto solo puede pasar si la gente adopta comportamientos afines a estos principios de Justicia. Por eso no tiene sentido decir que el anarquismo y el minarquismo son prácticamente lo mismo, se requiere una autentica revolución individual para dar este paso. No es tarea fácil librarse de años de indoctrinación ni ignorar la presión social.

Gene Callahan lo explica más o menos bien en este artículo traducido por mis camaradas Manuel Lora y Fernando Barrera:

La más crucial de las brechas políticas
Imagínese dentro de una sala atestada de hombres, cada uno de ellos ansioso por argüir su posición en lo concerniente al tema del maltrato a las esposas. Algunos de los asistentes defienden el derecho a maltratar a sus mujeres siempre que les hayan molestado. Otros consideran que esa postura es demasiado severa y afirman que sus esposas sólo deben ser maltratadas en ocasiones más importantes, tales como, por ejemplo, las relacionadas con la economía doméstica. Por último una tercera facción sostiene que el abuso conyugal sólo esta justificado en los casos más cruciales y solamente de no encontrarse medios menos drásticos para garantizar el resultado deseado: por ejemplo, cuando su esposa no contribuye tanto como uno cree que debería a la seguridad familiar.

Sin embargo, usted encuentra tales acontecimientos totalmente aberrantes, ya que considera que el maltrato a cualquier persona es inmoral, aun si fuera la única manera de alcanzar un fin deseable e importante. Usted cree que la violencia contra el prójimo sólo está justificada como autodefensa y solamente en la intensidad necesaria para detener al agresor. Imagine su asombro si los miembros del grupo que aboga por el abuso contra las mujeres solamente en circunstancias extremas le declaran que son sus aliados naturales, proclamando que la diferencia entre su posición y la de ellos no tiene mucha importancia comparada con la gran brecha que separa a los abusadores mínimos de los que están más entusiasmados con la práctica. Usted, discrepando, diría que lo que tienen en común los "pequeños" agresores con el resto de la asamblea es la voluntad de maltratar a su esposa si es que con ello obtienen el fin que han determinado como valioso, y que esto tiene mayor trascendencia que el hecho de que la cantidad de palizas descargadas sobre sus mujeres por estos "pequeños" agresores (digamos, unas cinco al año) esté más cerca a su total ideal (cero) comparado con el resto de los agresores (que le darían una paliza diaria).

La situación descrita anteriormente es análoga a la que me encuentro cuando, por ejemplo, estoy en una conferencia y oigo a un liberal minarquista afirmando que la diferencia entre el minarquismo y la anarquía está separada por una estrecha barrera que es casi indetectable si es que se mira desde una perspectiva global que tenga en cuenta el amplio abanico de las actuales posiciones políticas. Dice, por ejemplo: "Cuando reduzcamos las responsabilidades del estado a tan solo proveer defensa y protección de la vida y la propiedad, nosotros los minarquistas y Ustedes los anarquistas tendremos bastante tiempo para poder discutir la posibilidad de deshacer el estado completamente."


Aunque estoy perfectamente dispuesto a cooperar con cualquier persona que comparta un objetivo político conmigo, creo que el concepto señalado, que los minarquistas y los anarquistas son prácticamente indistinguibles fuera de un pequeño e irrelevante desacuerdo, es profundamente erróneo. De hecho, en cuanto traigo a colación la cuestión política más importante, la brecha entre los minarquistas y los anarquistas es gigantesca, mientras que la separación entre los minarquistas y, por ejemplo, los estalinistas, es relativamente pequeña: Los anarquistas rechazan la noción de que está permitido emplear la violencia contra alguien que no ha cometido un acto de agresión, independientemente de cuánto se desee que esa persona inocente coopere con sus fines o cuán importantes sean. Los minarquistas, empero, defienden el derecho a iniciar la agresión bajo cualquier circunstancia donde ellos decidan que el uso de la coacción es realmente útil. La diferencia entre minarquistas y totalitarios es sólo de grado: el totalitario considera bastantes más fines políticos de tal importancia como para ser obtenidos mediante la violencia contra individuos pacíficos que los que reconocerían los liberales partidarios del estado mínimo. El socialista argumentaría que proveer a cada ciudadano con cuidado médico gratis es tan valioso que requiere que se use el omnímodo poder del estado para forzar la cooperación hacia ese fin, mientras que el minarquista no reconoce ningún fin fuera de la provisión de defensa contra agresores no-estatales o de un estado extranjero, y estará dispuesto a usar la violencia para que apoyen ese fin. Sin embargo, los dos están de acuerdo en que, si uno de los fines se considera suficientemente útil y valorado, entonces es aceptable la iniciación de la violencia contra aquellos ciudadanos que no compartan voluntariamente esa idea, y también contra los que la valoren simplemente menos que uno mismo. (Que esto último es verdad puede vislumbrarse considerando que aunque dos personas estén de acuerdo en que el estado deba mantener un ejército para la defensa de una posible invasión, pueden diferir sobre cuánta riqueza dedicar a tal empresa. El que apoya mayores gastos militares debe estar dispuesto a emplear la fuerza contra el otro simplemente para convencerle de que aumente su contribución más allá del nivel que elegiría libremente, libre de cualquier amenaza.)

Nada de lo que he dicho previamente implica que un minarquista, o cualquier persona que apoye la existencia del Estado sea necesariamente una mala persona. Es más, creo que la gran mayoría son probablemente personas decentes con ideas erróneas. De hecho, un anarquista puede ser en otro aspecto de su vida más miserable que un estatista, a pesar del hecho de que esté en lo correcto en el asunto atinente a la existencia del Estado. Así pues, yo veo que la distinción entre anarquista y estatista es la más fundamental brecha política. Una vez que uno acepta la noción de que iniciar la agresión es aceptable bajo algunas circunstancias, queda abandonado el fundamento de la libertad humana y todo lo que nos queda es discutir qué grado de esclavitud es aceptable. Habiéndose aventurado en tal camino, los liberales minarquistas no deberían sorprenderse ante las dificultades que afrontan al intentar contener el constante crecimiento de su Estado Gendarme.

¿Quiero decir con esto que debemos de apartarnos de los minarquistas completamente? No, tengo muy buenos amigos entre los minarquistas, y tenemos muy buenos bloggers minarquistas con los que no me importa compartir agregador, conferencias y cañas... simplemente que desde el punto de vista estratégico no tiene sentido hacerles el juego político, es de hecho contraproducente: anarquía en la teoría es anarquía en la práctica, no criticar al sistema para luego formar parte del mismo. También es necesario incentivar las opiniones anarquistas, no aplaudir ni un 1% de estatismo entre las opiniones minarquistas y volver a abrir este debate como un procedimiento constante para expandir el mensaje de desobediencia anarquista de mercado.

a3!

La Imposibilidad del reformismo político o Batiburrillo y las alternativas a la Justicia Estatal (II)

Carlos, habitual de Batiburrillo, ha desarrollado su idea de "buscar alternativas a la Justicia estatal" en otros dos post, en los que cae en errores, que por otra parte y tristemente para la causa de la libertad, son muy comunes hoy en día, y que voy a intentar señalar. ¡Con lo bien que habíamos empezado!


Ante los evidentes fallos del sistema de Justicia, Carlos ve la necesidad de buscar alternativas al caduco sistema actual, hasta aquí todos de acuerdo, ¿como se puede seguir defendiendo mantener un sistema que pretende alcanzar fines que se han demostrado científicamente inalcanzables mediante la planificación centralizada por un órgano gestor ciego a las necesidades de los seres humanos al carecer de precios de mercado? De ahí la vana carrera del mal llamado "Derecho" por ser eficaz ¿Como obviar el fracaso histórico de la vieja doctrina liberal de la división de poderes? ¿Acaso alguien no ve la escandalosa partidización de la Justicia? ¿Acaso no es mucho más definitoria su sumisión y colaboración con los otros poderes que el mantenimiento de una actitud controladora?

Carlos parte de que en ese mero trozo de papel llamado pomposamente "Constitución Española de 1978" (1), se puede interpretar su art.125 de forma que quepa dentro del "ordenamiento jurídico vigente" (sic) la creación de tribunales por parte de individuos ajenos al funcionariado de la banda goberante.

Artículo 125 CE: “Los ciudadanos podrán ejercer la acción popular y participar en la Administración de Justicia mediante la institución del Jurado, en la forma y con respecto a aquellos procesos penales que la ley determine, así como en los Tribunales consuetudinarios y tradicionales”.

Es curiosa esa práctica de los reformistas liberales de, mientras critican la perniciosa intervención estatal en un ámbito, pretender solucionarlo en base a acciones permitidas por el sistema normativo de ese mismo estado. Necesitan agarrarse al clavo ardiente del refrendo estatal, no quisieran considerarse anarquistas ni enemigos del estado, simplemente "aman tanto a su país" y se sienten tan seguros bajo un estado que solo "quieren cambiarlo a mejor".

El problema, Carlos, es que la interpretación de la constitución, según ella misma, es competencia del Tribunal Constitucional. Así mismo la potestad legislativa es competencia las cortes generales. ¿Tiene usted el control de estos órganos estatales? No.
Existe, en todos los estados en cualquier tiempo y lugar, un conflicto de intereses entre dos clases de individuos: por un lado aquellos que crean e interpretan las normas de dicho estado - que se equiparan según ellos al Derecho- y por otro aquellos a los que les son impuestas por la fuerza dichas normas. Además, esta élite se segura su sustento a costa de la mayoría ignorante y oscurece este hecho objetivo mediante distintos tipos de propaganda para las masas, en el pasado se decía que el gobierno era la manifestación de la voluntad divina, hoy predomina la idea de una mística "utilidad social". Los individuos que se encuentren en el seno de la clase explotadora, tenderán, como cualquier otro ser humano, a maximizar su utilidad. Llegarán a acuerdos con otras facciones de individuos que dirijan otro supuestamente dividido poder, o una determinada facción se impondrá en ambos poderes, autolegitimandose en su respectivo actuar.

El problema de intentar hacer esa reforma es que estas (estamos) en la clase equivocada, tú no diriges el estado, solo eres otro individuo en cautiverio. La Democracia es una mentira.

Dices que analizas el problema no desde una perspectiva revolucionaria ni filosófica, pero sin embargo te pierdes en el discurso inútil de la política, ¿qué sentido tiene discutir en lo que debería de hacer la clase dirigente en contra de sus intereses? Eso no va a pasar. Hubiese sido infinitamente más interesante y útil haber abordado el problema desde la única perspectiva que tiene sentido: la empresarial. Y esta perspectiva necesariamente tiene que ir en contra de la ley positiva, debido a la misma naturaleza del negocio en cuestión, en ese sentido es también revolucionaria.
La pregunta que me gustaría hacer es muy sencilla, si yo creara una empresa de ese tipo totalmente al margen del estado, ¿aplaudirías su cierre por los sicarios del gobierno? Si tu respuesta es sí, no tiene más sentido debatir desde mi punto de vista, aún no eres consciente de la naturaleza del actual desorden social, y defiendes el nihilismo estatista apoyando agresiones sobre personas inocentes. Si tu respuesta es negativa, entonces dime, ¿qué necesidad hay de que un trozo de papel abale a nuestra hipotética empresa de provisión de Justicia?


(1) Constitución impuesta a los individuos soberanos por un poder constituyente, fruto de un proceso abalado e impulsado por individuos dirigentes de un régimen estatista surgido de una victoria militar sobre otra facción criminal y legitimado este proceso ante los ojos de los no anarquistas mediante un fraude en base al moderno cambio sustancial del concepto de representación del "Derecho Público" frente a su concepción tradicional: la implantación de la falsa representación democrática.

a3!

MÚSICA: THE PRESS CORPSE - ANTI-FLAG

sábado, junio 07, 2008

El enemigo es siempre el estado

Permítanme decir esto tan claramente como como sea posible. El enemigo es el estado. Hay otros enemigos, pero ninguno tan temible, destructivo, peligroso, o tan debilitante cultural y económicamente. No importan los nombres de esos otros enemigos - las grandes empresas, sindicatos, grupos de presión de víctimas, grupos de presión de extranjeros, los cárteles de médicos, grupos religiosos, las clases, los habitantes de las ciudades, los agricultores, la izquierda, los profesores, la extrema derecha, los obreros, o incluso los banqueros y la industria armamentística - no son tan horribles como la hidra conocida como el Leviatán estatal. Si usted entiende este punto - y sólo este punto - puede que comprenda el núcleo de la estrategia libertaria.

Visto en Check your premises

a3!

martes, junio 03, 2008

En Batiburrillo se buscan alternativas a la Justicia Estatal

Después de lavarme los ojos varias veces de pura incredulidad, he descubirto un gran post de Carlos J. Muñoz de Morales de Batiburrillo en el que se aboga expresamente por la busqueda de alternativas en materia de Justicia al Estado. Como lo oyen en Batiburrillo alguien ve con buenos ojos los tribunales de arbitraje desarrollados por individuos ajenos al estado..... lo cual no puede hacerme más feliz, puesto que es lo que algunos creemos que es necesario para asegurar la paz social, el resarcimiento de las victimas y conseguir acortar el proceso, algo que la actual doctrina se afana en buscar siguiendo métodos estatistas que van en el camino opuesto a ese pretendido objetivo. Y es que, además de la obvia polítización de los órganos de "Justicia", para entendernos por casa "privatización de facto" de los mismos, el estado tampoco puede asignar eficientemente sus recursos en materia de Justicia. Y lo mejor de todo es que Carlos habla de arbitraje privado de verdad, no de ese arbitraje que el estado permite en base a una ley especial, que tiene unas competencias muy limitadas (consumo), y que en definitiva, como parte del mismo sistema que no deja de ser, adolece sus mismos fallos, que Carlos atribuye a nuestro país de forma excepcional, cuando lo cierto es que son problemas universales en mayor o menos medida. Lo que pasa es que el camarada Bermejosolunni los esta sacando a la vista de todos, por supuesto en contra de su voluntad.

Algunos juristas, como Bruno Leoni, o mi profesor Santos Coronas, ya anunciaban el futuro auge del arbitraje privado, "como una forma de volver a la vieja idea de justicia de los jueces populares y homes buenos". Esperemos que sea así.

En definitiva solo queda remarcar que la solución no esta en la política, ni esta en el uso de la violencia ofensiva, solo la búsqueda de alternativas eficientes tiene probabilidades de éxito.

a3!