domingo, agosto 31, 2008

South Park, libertad de expresión, caricatura de Mahoma e islamoalarmismo


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Comic: Batman y Anarkía

Estos dos volumenes de Batman los leí por primera vez hace años, siendo yo un crio. Como los he encontrado en la red y además el murciélago ahora esta de moda entre liberales, libertarios y serviles, he decidido compartirlos con los lectores de esta bitácora.


La historia nos presenta el enfrentamiento de Batman contra un justiciero "anarco"-comunista, con bastante lío ideológico en la cabeza (aunque las referencias a Lao Tze no están tan mal). En el primer volumen "Anarkía" se comporta como un agresor prohibicionista y como un ecoterrorista, sin embargo, opino que, contradictoriamente, en el segundo volumen actúa como un verdadero defensor de la propiedad legitima, al ayudar a unos sin techo a recuperar (de manos de un banco) el terreno donde tenían sus chabolas, que habían convertido en su propiedad al mezclar su trabajo con el mismo en base al principio de colonización libertario. Este segundo volumen es sin duda mejor y más libertario.

Batman cree en las metas de "Anarkía" - lo cual nos deja claro que es un prohibicionista y un ecologeta intervencionista, por no hablar de que él no defendía los derechos de propiedad de los pobres expropiados con la ley en la mano, pero no la razón, sino que pretendía que la administración hiciera "viviendas sociales" con dinero robado - pero no sus metodos violentos.

Batman dice que nadie debería de ser juez, verdugo y parte al mismo tiempo, lo cual es muy cierto, una sociedad libre necesita de metodos heterocompositivos, como el arbitraje, para resolver conflictos, restituir a las victimas y minimizar la violencia. Un gran salto ilogico es el que da Batman al presuponer que estos solo pueden - y deben - darse dentro del monopolio estatal. Batman actua en conivencia con el estado, es el tonto util que camina hacia su propia autoinmolación, al pretender acabar con el crimen, mediante la alineación con aquellos que aspiran a ser el monopolio del crimen.

Descargar ambos volumenes

VOL 1


VOL 2

Para leerlos necesitas descargar este lector de comics (o usar alguno compatible que ya tengas, claro esta)

miércoles, agosto 20, 2008

Música: "Hurricane" - Bob Dylan

Campaña a favor de la inmigración libre en Bureaucrash


PUNTOS DE LA CAMPAÑA
1. La determinación de donde puede vivir o trabajar una persona sobre la base de un factor fuera de su control - la ubicación geográfica donde han nacido - viola sus derechos naturales y lleva de vuelta a los días en que los gobiernos imponían las mismas restricciones por nacer con un determinado color de la piel.

2. La inmigración, al igual que el libre comercio, mejora la economía. Una inmigración sólida contribuye a elevar el nivel de vida. Limitar la piscina del potencial mental y físico laboral sólo disminuye el potencial del mercado para la creación de riqueza. Una marea creciente levanta todos los buques.

3. Permitir la inmigración es una forma pacífica de presionar a los Estados tiránicos a cambiar sus leyes para frenar la pérdida de sus mejores y más brillantes, lo que es ideal para las personas que aún viven en esos países.

4. En general, los inmigrantes de mejorar su nivel de vida y vivir una vida mejor en países que emigrar a su país natal. Deberíamos estar preocupados por el bienestar de todas las personas, no sólo los que sucederá a nacer dentro de una determinada política arbitraria frontera.

5. Los inmigrantes se mueven a las zonas en que su trabajo - tanto mental como físico - puede ser mejor utilizado. Los emprendedores tienen la mejor oportunidad de ver sus sueños realidad. Proporcionan una externalidad positiva, la creación de puestos de trabajo y de bienes y servicios.

6. Los inmigrantes internalizan las ideas de la libertad. Ellos saben los efectos de la asfixia onerosa, los gobiernos corruptos. Al desarraigarse de su familia y trasladarse a una nueva cultura, han demostrado que valoran la libertad individual, la responsabilidad personal, y los mercados. Ellos, literalmente, votaron con sus pies. Nos recuerdan a cada uno de nosotros la importancia de la libertad, y la importancia de preservarla.

Inmigración? No ImmiGREAT!

martes, agosto 19, 2008

El Mito del hombre, el asesino - Rebatiendo la visión Hobbesiana del hombre

Por Eric S. Raymond
Traducción: Roberto Hoyos


Uno de los errores más peligrosos de nuestro tiempo es la creencia de que los seres humanos son característicamente animales violentos, apenas restringidos de cometer atrocidades el uno al otro por las limitaciones de la ética, religión y el Estado.

Parecería raro para algunos disputar esto, dado el aparente e incesante flujo de reportes de atrocidades de Bosnia, Somalia, Líbano y los Angeles, que sufrimos cada día. Pero, de hecho, un pequeño estudio de etología animal (y cierta aplicación de métodos etológicos en el comportamiento humano) basta para demostrar la imparcial mente que los seres humanos no son especialmente animales violentos.

Desmond Morris, en su fascinante libro ManWatching (Nota del T.: ISBN 0810913100), por ejemplo, muestra que el instintivo estilo de pelea de los seres humanos parece ser bastante cuidadosamente optimizado para impedir que nos lastimemos el uno al otro. Filmes de pleitos callejeros muestran que pelea "instintiva" consiste, en gran medida, en empujones y manotazos al área de la cabeza/hombros/costillas.

Es notablemente difícil lastimar a un ser humano en esta manera; las áreas de blanco preferidas son mayormente hueso, y el estilo instintivo de golpeo da muy poca fuerza por el esfuerzo dado. Es iluminador comparar este comportamiento trastabillante al golpe concentrado a las áreas suaves, de un artista marcial, que habiendo aprendido a nulificar el instinto, puede fácilmente matar de un sólo golpe.

Es también un hecho, bien conocido para los planeadores militares, que algo así como el 70% de las tropas en su primera situación de combate con armas de fuego se encuentran congelados, incapaces de jalar el gatillo contra un enemigo en vivo. Requiere de entrenamiento e intensa-resocialización, para hacer soldados a partir de reclutas inexpertos. Y es notable señalar, a lo que regresaremos posteriormente, que esa dicha socialización tiene que concentrarse en hacer que aquél que está siendo entrenado obedezca órdenes y se identifique con el grupo. (El Mayor David Pierson del ejército de los EE.UU. escribió un iluminador ensayo en este tópico en el Military Review de 1999).

La violencia criminal está fuertemente correlacionada con el hacinamiento y el estrés, condiciones que cualquier biólogo sabe pueden volver loco inclusive a un ratón de laboratorio. Para ver el contraste claramente, comparen una manifestacion urbana con respuestas post-huracán o de inundación en áreas rurales. Encarados con el desastre común, es más típico de los seres humanos unirse que dividirse.

Seres humanos individuales, fuera de una pequeña minoría de sociópatas y psicópatas, no son, simplemente, asesinos naturales. ¿Porqué, entonces, es la creencia de malicia innata tan presente en nuestra cultura? ¿Y qué es lo que nos está costando esta creencia?

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Las raíces históricas de esta creencia no son difíciles de rastrear. La historia judeo-cristiana de la creación clama que los humanos existen en un estado caído y pecaminoso; y la Génesis narra dos grandes actos de revuelta contra Dios, el segundo siendo el primer asesinato. Caín mata a Abel, y heredamos la marca de Caín, y el mito de Caín --la creencia de que todos somos en el fondo asesinos. Hasta el siglo veinte, la judeo-cristianidad tendió a concentrarse en la primera; la manzana de la serpiente, popularmente, si no es que teológica, con el descubrimiento de la sexualidad. Pero como los tabúes sexuales han perdido su vieja fuerza de prohibición, la marca de Caín se ha hecho más importante en la idea judeo-cristiana del 'pecado original'.

Las mismas iglesias y sinagogas que bendijeron "guerras justas" en siglos pasados se han convertido en fuertes de pacifismo ideológico.

Pero hay una segunda, posiblemente más importante fuente del mito ombre-como-asesino en el que la filosofía de la Ilustración --La descripción de Thomas Hobbe del estado de la naturaleza de "la guerra de todos contra todos", y el naturismo reaccionario de Rousseau y los Románticos post-Ilustración. Hoy esas visiones originalmente opuestas se han fundido en una visión de la naturaleza y la humanidad que combina lo peor (y lo menos factual) de ambos.

Hobbes, escribiendo una racionalización del sistema de monarquía absoluta bajo los reyes estuardos de Inglaterra, construyó un argumento de que en un estado natural sin gobierno los deseos de los seres humanos que entran en conflicto pondrán a cada hombre contra su vecino en un baño de sangre sin fin. Hobbes refirió y asumió la "violencia salvaje" como el estado normal de los humanos en lo que los antropólogos llaman ahora sociedades pre-Estado; ese mismo término, de hecho, refleja el mito Hobbesiano.

La falla obvia en el argumento de Hobbes es que malinterpretó una condición suficiente para suprimir la "guerra" (la existencia de un Estado central fuerte) como necesaria. Subestimó la innata sociabilidad de los seres humanos. Los récords antropológicos e históricos se permiten numerosos ejemplos de sociedades "pre-Estado" (inclusive poblaciones multilingüistas muy grandes) las cuales, mientras violentas contra los fuereños, exitosamente mantuvieron la paz interna.

Si Hobbes subestimó la sociabilidad del hombre, Rousseau y sus seguidores la sobreestimaron; o, al menos, sobreestimaron la sociabilidad del hombre primitivo. Al contrastar la nobleza y la tranquilidad ellos clamaron ver en natural estado rural, y el Noble Salvaje con la muy evidente suciedad, pobreza y hacinamiento en las crecientes ciudades de la Revolución Industrial, secularizaron la Caída del Hombre. tal como todavía lo hacen sus descendientes espirituales, pasaron de largo el hecho de que los pobres de la urbe habían votado por unanimidad con sus pies para escapar de una todavía más desagradable pobreza rural.

El mito rousseano del hombre tecnológico como una horrible costra de cara a una naturaleza prístina se ha vuelto tan presente en la cultura occidental hasta desplazar largamente la vieja y opuesta imagen de la "Naturaleza, roja en colmillo y garra" de la mente popular. Quizá esto fue natural al adquirir mayor control de la naturaleza por parte de los humanos.; protección de la hambruna, la plaga, hórrido clima, depredadores, y otras inconveniencias de la naturaleza incentivaron la ingenua ilusión de que sólo la suciedad humana hace del mundo un lugar duro.

Hasta finales del siglo XIV y principios del XX, la visión rousseana del hombre y la naturaleza fue un lujo confinado a los intelectuales y los ricos holgazanes. Sólo hasta que el incremento en la urbanización y riqueza promedio aisló la mayor parte de la sociedad de la naturaleza empezó a ser una base inarticulada e inexaminada de creencia popular y académica. (En su libro "War Before Civilization" N.d.T.: Guerra antes de la Civilización, Lawrence Keeley nos ha dado un vigoroso análisis de la forma en que el mito rousseano redujo grandes despliegues de antropología cultural a balbuceos cegadores sin sentido).

En realidad, la Naturaleza es una arena violenta de competición intra e inter especies en la que el asesinato por ganancia es un evento cotidiano y las fluctuaciones ecológicas comúnmente llevan a muerte masiva. Sociedades humanas, fuera de tiempos de guerra, son casi milagrosamente estables y no violentas por constraste. Pero el prejuicio inconsciente de incluso occidentalistas educados hoy en día es probable que sea que lo contrario es verdadero. La visión hobbesiana de "todos contra todos" ha sobrevivido solamente como una descripción del comportamiento humano, no del estado más amplio de la naturaleza. La ecología 'pop' ha reemplazado a la teología pop; el nuevo mito es del hombre "el simio asesino".

Otro, más obscuro tipo de romanticismo está trabajando también. Para una persona que se siente fundamentalmente impotente, la creencia de que uno es de cierta forma intrínsecamente mortífero puede ser una ilusión alambicada. Sus mercadólogos saben muy bien que la fantasía de la violencia vende no para los realizados, los ricos y los sabios, sino más bien para rudos trabajadores atrapados en trabajos sin salida, para adolescentes frustrados, a los retirados - los marginados, los solitarios y los perdidos.

Para estas personas, el mito del simio asesino es un consuelo. Si todo lo demás falla, ofrece la obscura promesa de un arrebato mortífero final, desatando el asesino mítico interno que expresa todas esas agravamientos en una catarsis vengativa y sangrienta. Pero si siete de cada diez humanos no pueden jalar del gatillo en un enemigo que del que tienen toda razón para creer está tratando de matarlos, parece poco probable que 97 de cien pueda asesinar.

Y, de hecho, menos de una mitad del uno porciento de la población humana siquiera mata en tiempos de paz; los asesinos son más que una orden de magnitud menos comunes que accidentes fatales en casa. Sobre todo, todos salvo un desvanecientemente pequeño número de asesinatos son ejecutados por hombres, entre las edades de 15 y 25 [1], y la abrumadoramayoría de esos por hombres que no se han casado. Las probabilidades de que alguien sea asesinado por un humano fuera de este margen demográfico son comparables con las probabilidades de ser asesinado por un rayo.

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La guerra es la gran excepción, la gran legitimadora de muerte, la única arena en que humanos ordinarios se convierten en asesinos. La prevalencia especial del mito de un simio asesino en nuestro tiempo sin duda debe algo al horror y la visibilidad de las guerras del siglo XX.

Campañas de genocidio y represiones como las del holocausto Nazi, las hambrunas de ingeniería de Stalin, las masacres de Ankha en Camboya, la 'limpieza étnica' en Yugoslavia se imprime incluso más en la mente popular que la guerra como soporte del mito del hombre asesino. Pero no deberían; tales atrocidades son invariablemente concebidas y planeadas por selectas, pequeñas minorías por mucho más pequeñas que el 0.5% de la población.

Hemos visto que en circunstancias normales los seres humanos no son asesinos; y, de hecho, la mayoría tiene instintos que hacen extremadadamente difícil para ellos estar en violencia letal. ¿Cómo reconciliamos esto con el continuo patrón de violencia humana en la guerra? Y, para replanteamiento de una de nuestras preguntas originales, ¿que nos está haciendo la creencia en el mito del hombre asesino?

Pronto veremos que las respuestas a estas dos preguntas están íntimamente relacionadas - porque hay una comunidad crucial entre guerra y genocidio, y no comparadas con la comparativamente negligible letalidades de criminales y los individualmente locos. Ambas, la guerra y el genocidio, dependen críticamente en el hábito de matar bajo órdenes.

Pierson observa, reveladoramente, que las atrocidades "son generalmente iniciadas por tipos de personalidad sobrecontrolados en posiciones de segundos al mando, no por tipos de personalidad con poco control". También el terrorismo depende del hábito de la obediencia; no fue Osama bin Laden quien murió en los ataques del once de septiembre sino sus seguidores.

Esto fue parte de lo que Hannad Arendt estaba describiendo cuando, despues de los jucios de Nuremberg esgrimió su inolvidable frase "la banalidad del mal". El instinto que facilitó las atrocidades en Belsen-Bergen y Treblinka y Dachau no fue un disfrute de asesinatos a manos rojas, sino una no-crítica sumisión a las órdenes del macho alfa - inclusive cuando esas órdenes fueron para provocar horror y muerte.

Los seres humanos son primates sociales con instintos sociales. Uno de esos instintos es la docilidad, una predisposición a obedecer al líder de la tribu y otros machos dominantes. Esto fue originalmetne adaptivo; menos luchas por el status significaron más cuerpos capaces en la tribu o banda de cazadores. Era especialmente importante que machos solteros, hombres no casados de 15 a 25, obedecieran órdenes aun cuando esas órdenes involucraran riesgo y matanza. Estos solteros fueron cazadores tribales, guerreros, exploradores, y los que tomaban los riesgos; una banda florecerá mejor si son a la vez agresivos a los fuereños y prontos al control social.

En la mayor parte de la historia evolucionaria humana, el efecto multiplicador de la docilidad fue limitado por el pequeño número (250 o menos, usualmente mucho menos) de unidades sociales humanas. Pero cuando un solo macho alfa o grupo cooperativo de machos alfa pudo comandar los agresivos machos solteros de una gran ciudad o gran nación las reglas cambiaron. Guerra y genocidio se hicieron posibles.

De hecho, ni la guerra ni el genocidio necesitan más que un puñado comparativo de muertes - no más larga una cohorte que la mitad de un porciento o uno porciento de los que cometen violencia letal en tiempos de paz. Ambas, sin embargo, requieren de la obediencia de una gran población de apoyo. Fábricas deben trabajar horas extra. Los camiones de municiones deben ser conducidos donde las balas sean necesitadas. La gente debe estar de acuerdo en no ver, no escuchar y no notar ciertas cosas. Las órdenes deben ser obedecidas.

Los experimentos descritos en el libro de Stanley Milgram "The Perils of Obedience" [Los peligros de la obediencia. Nota del T.] demostraron como gente de otra forma ética puede ser inducida a torturar activamente a otra persona por la presencia de una figura autoritaria comandando y legitimizando la violencia. Pertenecen entre los resultados más poderosos y perturbadores en psicología experimental.

Los seres humanos no son asesinos naturales; muy, pero muy poquitos siquiera aprenden a disfrutar el asesinato o la tortura. Los seres humanos, sin embargo, son suficientemente dóciles que muchos pueden eventualmente ser enseñados a matar, a apoyar la matanza, o a consentir matar bajo las órdenes de un macho alfa, enteramente desasociándose de las responsabilidad del acto. Nuestro pecado original no es la capacidad de matar - es la obediencia.

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Y esto nos lleva a la razón final de la prevaleciancia del mito del hombre asesino; que propicia la obediencia y legitimiza el control social del individuo. El hombre que teme la "guerra" hobbesiana, que ve a cada uno de sus vecinos como un asesino en potencia, entrega casi cualquier cosa para ser protegido de aquéllos. Llamará por una mano fuerte desde arriba; se convertirá en el deseoso instrumento de la opresión de sus camaradas. Incluso podría permitirse ser convertido en un asesino de hecho. La sociedad será atomizada en millones de fragmentos temerosos, cada uno reaccionando al miedo de la fantaseada violencia individual al patrocinar las condiciones políticas para la violencia real a gran escala.

Incluso cuando el miedo a la violencia es menos agudo, el mito del hombre asesino sirve bien a las elites de todo tipo. Definir el problema central de la sociedad como la represión de una tendencia individual universal a la violencia es implicar una solución autoritaria; es negar sin examinación la proposición de que el interés individual y la cooperación voluntaria son suficientes para el orden civil. (Para citar un ejemplo actual, el mito del hombre asesino es una gran premisa inexamidada detrás del movimiento para el control de las armas).

En suma, el mito del hombre asesino degrada y ultimadamente le quita poder al individuo, y no provechosamente distrae la atención de los mecanismos sociales y los instintos sociales que de hecho soportan virtualmente toda violencia. Si todos somos asesinos innatos, nadie es responsable; la esporádica violencia de crimen y terrorismo y la más sistemática violencia de gobiernos (sea en Estados o sociedades pre-estatales, y en tiempos de guerra o de otra forma) es tan inevitable como el sexo.

Por otra parte, si reconocemos que la mayor parte de la violencia (y toda violencia a gran escala) surge de la obediencia, y especialmente de la comisión de violencia agresiva por machos solteros al mando de un grupo líderes machos alfa, entonces empezaremos a hacer preguntas más fructíferas. Como: ¿Qué podemos hacer, culturalmente, para romper esta cadena causal?

Primero, debemos reconocer el foco y alcance del problema. Por cualquier medida, la forma pre-eminente de violencia agresiva es la violencia por gobiernos, en cualquiera de sus formas explícitas como guerra y genocidio y en sus más o menos disfrazadas versiones en tiempos de paz. Tomen como un indicador el más pesimista estimado de la cuenta de muertos del siglo XX de agresión privada y pónganla contra las cifras más bajas de muertes por violencia promovida por el gobierno (esto es, cuenten sólo bajas de guerra, genocidios deliberados, y violencia extra-legal por órganos del gobierno; no cuenten las muertes incurridas en la coerción de incluso las más dudosas y opresivas leyes). Aún con estas asunciones obnubilando la razón al lado más bajo, la relación es claramente mil a uno, o peor.

Lectores escépticos de esta razón deberán aceptar que genocidios dirigidos por gobiernos tan solo (excluyendo la guerra por completo) se estima que han contado por más de 250 millones de muertes entre la masacre de los armenios en 1915 y las limpiezas étnicas de Bosnia y Rwanda-Burundi a finales de los 90's. Incluso la atrocidad del once de septiembre y otros actos de terrorismo, siniestros como han sido, son meras gotas contra los océanos de sangre derramados por la acción del Estado.

De hecho, la dominación de violencia por el gobierno alcanza muchisimo más de lo que la razón de mil a uno indicaría. Violencia del gobiernos sirve como un modelo y una excusa legitimadora no solamente para la violencia gubernamental, sino para la violencia privada también. La única cosa que los tiranos tienen en común es su creencia que, en su causa especial, la agresión está justificada; los criminales privados aprenden y se prosperan de este ejemplo. El contagio de violencia masiva se esparce por las mismas instituciones que fundan su legitimidad en la misión de suprimirla - aun cuando realizan la mayor parte de ella.

Y eso es en última instancia por qué el mito de el hombre el simio asesino es muy peligroso. Porque cuando temblamos del miedo ante el especrtro de violencia individual, disculpamos o alentamos violencia social; alimentamos los mitos autoritarios y las autojustificaciones que construyeron los campos nazis de la muerte y los gulags soviéticos.

No hay esperanza en el corto plazo para que podamos editar ya sea la agresión o la docilidad fuera del genoma humano. Y la violencia individual a pequeña escala de criminales y locos es una mera distracción de la horrorífica y vasta realidad que es el asesinato sancionado por el gobierno y la amenaza de asesinato sancionada por el gobierno.

Para dirigirse al problema real de una forma efectiva debemos entonces cambia nuestras culturas de tal forma que cualquiera de los machos alfa que se llamen 'gobierno' cesen de dar órdenes para realizar agresión, o que nuestros machos solteors cesen de seguir esas órdenes. Ni el consejo de Hobbes de la obediencia al Estado o la idolatría rousseana de lo primitivo puede dirigirse a la violencia central de la era moderna - muerte masiva patrocinada por el Estado.

Para terminar ese castigo debemos ir más allá del mito del hombre asesino y aprender a confiar y promover la consciencia individual de nuevo; reconocer y afirmar la predisposición individual de hacer elecciones pacíficas en el 97% de los no sociópatas; y reconocer lo que Stanley Milgram nos mostró; que nuestro señalamiento en el camino lejos de la violencia masiva reza: "¡No debo obedecer!"

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[1] Un contestatario ha disputado mi punto de que machos solteros cometen todos salvo un número desvaneciente de asesinatos, señalando que el "Uniform Crime Report Statistics" para el 2001 indica que sólo 45% de las muertes por las cuales la edad de perpetrador fue registrada fueron cometidas por machos en la cohorte de entre 15 a 25 años. Desafortunadamente para su objección, este reporte está construido muy parcialmente; no incluyen los resultados de endémica violencia civil que es rara en naciones ricas pero tan común en el Tercer Mundo. En general, parece ser el caso de que el macho soltero es ambos, el más predispuesto a la violencia y el menos resistente al control social -- así que en sociedades con y contextos con normas menos efectivas contra la violencia (y niveles más altos de ella en promedio) la parte perpetrada por machos solteros va para arriba. Del otro lado, la parte de violencia perpetrada por gente que no son machos solteros cambia menos. Cualquiera que dude esto está invitado a estudiar las manifestaciones violentas de Los ángeles y preguntarse a sí mismos cuál es dominante demográfico.

domingo, agosto 17, 2008

Deber de Resistencia - Incendiario discurso libertario de Adam Kokesh, "el patriota revolucionario" (en español)



Cuando me uní a los Marines en un pequeño centro comercial de Santa Fe, cuando yo estaba en el campamento militar en San Diego, cuando esquivaba morteros en Faluya, yo no podría haber imaginado que un día iba a compartir un escenario con oradores de tal renombre. Sin embargo, marchar hombro con hombro, a pie y en solidaridad con ustedes, es un honor mucho mayor.

Se ha dicho que, cuando en el curso de los acontecimientos humanos, la opresión se vuelve insoportable para sus súbditos, se hace necesario modificar o derogar los medios de la tiranía. ¿Es ese momento cuando nuestra Carta de Derechos es profanada a diario? ¿Cuando nuestras aventuras en el extranjero son una amenaza para nuestra seguridad en casa? ¿Cuando la Reserva Federal mantiene nuestra nación libre esclavizada por la deuda? ¿Cuando los pueblos del mundo tiemblan bajo el pulgar del imperialismo corporativo? Y ahora, nuestra nación se deriva peligrosamente de la libertad al fascismo. Así que tengo que preguntar, ¿es el momento? El momento es ahora, la amenaza es clara, las bandas de la tiranía están endureciendo en todo América, ¡y es nuestro deber resistir!

Como facultados patriotas, vamos a hacer un balance de nuestro compromiso con los ideales sobre los que se basa este país. América sin sus libertades es como un cuerpo sin alma. El desafío que tiene ante sí el Movimiento de la Libertad no es menos, que para lograr una revolución de valores, inspirar un renacimiento de la política americana, e insuflar nueva vida al torturado cuerpo de nuestra nación. Vamos a asumir ese reto con valentía y amor, y como siempre, nosotros, el pueblo, ¡prevaleceremos!

En un discurso a las tropas del Ejército Revolucionario en el invierno de 1776, Thomas Paine dijo:
“Estos son los tiempos que ponen a prueba las almas de los hombres: en tiempos de crisis, el soldado de verano, sin convicción, y el patriota sin causa rehuirán servir a su país; pero aquel que se mantenga firme merece el amor y el agradecimiento de todos los hombres y mujeres. La tiranía, al igual que el infierno, no es fácil de conquistar.”
Como los "Veteranos de Iraq contra la Guerra", estamos resistiendo una ocupación que supone un riesgo para nuestras vidas. Hemos jurado apoyar y defender la Constitución de los Estados Unidos de América, pero hemos aprendido por las malas que los mayores enemigos de la Constitución no se encuentran en las arenas de alguna tierra lejana, sino aquí mismo ,¡en casa! Somos los nuevos "soldados de invierno" (1) y seguimos defendiendo a América.

Traemos los valores, habilidades y compromiso que nos hacen guerreros de la lucha que hoy tenemos ante nosotros. Estamos trabajando para poner fin a la guerra retirando estratégicamente nuestro apoyo material, e inspirando a otros a hacer lo mismo. Por la defensa de los veteranos, honramos a los que sirvieron, y damos autonomía a los soldados para convertirse en exitosos civiles. Con la Verdad de nuestro lado, estamos inspirando a una nueva generación de jóvenes estadounidenses a encontrar una mejor manera de servir a este país que morir por el imperio. Al apoyar a los que están resistiendo activamente, nos inspiramos aún más para la resistencia, y aseguramos que los soldados aún tienen el derecho, como es su deber, a desobedecer órdenes ilegales.

Durante el asedio de Faluya, un joven soldado de primera clase (2) recibió un disparo por el costado de su chaleco antimetralla en un tiroteo al oeste de la ciudad. La bala golpeó una arteria cerca de su columna vertebral. Mi equipo fue llamado para ayudar a trasladarlo al hospital de campaña en el campamento de Taqadum. Fue en una camilla en el humvee delante mio, y yo miraba al médico tratando la herida externa asustado, un pánico apresurado, como el polvo que se arremolinaba en la caliente carretera que nos rodeaba. Cuando llegamos allí, yo le lleve mientras gemia y se retorcia por el dolor, apenas consciente. Él sacudio su brazo fuera de la camilla, y como estabade ese lado lado le dije, "No te preocupes. Lo hicistes. Vas a estar bien". Pero él murió pocos minutos después por la hemorragia interna.

Tengo que vivir con ese recuerdo todos los días, pero he aprendido de él. No voy a decirles que las ayudas aplicadas por los republicanos y los demócratas nos sanarán. No voy a pretender que todo va a estar bien mientras nos secamos desangrados por los tiranos. Y aun si se necesita el ultimo esfuerzo, no permitiré que este país sufra la misma condena. ¡no voy a permitir que este país corra la misma suerte!

Este joven movimiento, va de las heridas exteriores a los males mayores que padece esta nación. Sabemos, que la mayor amenaza para la seguridad americana ¡es la actual corrupción de nuestro gobierno! Ningún político nunca ha terminado una guerra. Los derechos civiles en este país no se ganaron gracias a ningún legislador, sino a un movimiento. Tengo una gran esperanza para América, pero no a causa de una elección. No, ¡mi esperanza viene de ti!

Nuestra trágica historia de amor con el estado, nos ha llevado a poner demasiada confianza en un gobierno que mas que mejorar nuestras vidas, usa nuestras vidas para si mismo. Nos hemos convertido, como pueblo, gracias al miedo, en una víctima golpeada y maltratada de una relación abusiva. Un servil, incondicional, las personas obedientes siempre producen a los tiranos. ¡Debemos, como una nación, una vez más, abrazar el desacato, la rebelión, y la resistencia!

Cada día cada vez más los Americanos evitan impuestos inaplicables, dejando empleos del gobierno por repugnancia, y enviando a sus niños a la universidad en vez del al combate. Pero nuestros esfuerzos como un movimiento deben hacerse unificados y deliberados para retirar totalmente nuestro cumplimiento y apoyo. Ya sea con su vida laboral, fiscal o con sus dólares, ¡deje de invertir en su propia opresión! ¡Proteja tu comunidad del estado policial! ¡No pierda un solo voto, ni un solo dólar, en el sistema bipartidista! No se limite simplemente a quejarse y a marchar mientras ellos usan el miedo, la fuerza, y la violencia como armas de opresión. ¡Debemos abrazar la oportunidad de resistirnos civilmente mientras todavía podamos!

Estamos obligados a estar aquí por muchas razones diferentes, y eso nos da fuerza en nuestra diversidad. Como "Veteranos de Iraq contra la Guerra" y "Veteranos por la Paz", no necesitamos ser homogéneos para estar unidos. Echa un vistazo a la reflexiva, apasionada gente que te rodea en este campo, y a lo largo de este país. No te vayas de aquí sin un nuevo hermano o hermana en la lucha. Ten la inspiración para compartir tu pasión con alguien que todavía no sabe que es parte de nuestro movimiento. Busca dónde puedes ser más eficaz en la causa de la libertad.

Desafía nuestra forzada cultura federal de incuestionable conformidad y cumplimiento. Abraza un mundo que no está definido por la política del miedo, nuestra escuelas fabricas de obedientes o los falsos profetas de los medios corporativos. Según vayamos despertando debemos despertar a las masas durmientes. Cuanto más diligentes sean las fuerzas de la opresión, más duro debemos trabajar. Como ellos están entregados a su trabajo, nosotros debemos sobrepasarlos. ¡Cuando ellos aumenten sus esfuerzos, debemos elevarnos hasta su derrota como un movimiento unificado!

Se nos ha etiquetado de rebeldes, traidores, enemigos del estado. Todos los términos que el rey Jorge podría haber utilizado para difamar a nuestros fundadores. Por mi parte, soy siempre rebelde contra la opresión, sólo un traidor a la tiranía, y mi deber no es otro que ser enemigo de un estado que pisotea descaradamente nuestras libertades.

Los valores americanos han sido casi vencidos por el consumismo, el militarismo y el autoritarismo. Cintas amarillas y la solapa los pines no guarda este país. Cuando la injusticia se convierte en ley, la resistencia se convierte en deber. La máxima manifestación del amor y la devoción a América, es hoy, como siempre lo ha sido, ¡la resistencia de la tiranía! ¡Tenemos que resistir, y vamos a resistir! ¡No vamos a quedarnos callados! ¡No vamos a obedecer! ¡No vamos a dejar que nuestro gobierno destruya nuestra humanidad! ¡No vamos a esperar otro momento por miedo a defender aquello que sabemos que es cierto! ¡Ya es hora de que el gobierno empieza a temer una vez más al pueblo! ¡Es hora de que nos reunamos con la resistencia a la opresión!

¡Ellos no pueden pararnos! Es la Humanidad la que marcha. Se puede luchar contra ella, o luchar por ella. Cuando hablamos de revolución, lo decimos con amor. A medida que marchemos a partir de este lugar donde nos hemos comprometido por nuestras vidas, nuestras fortunas y nuestro sagrado honor, vamos a abrazar la lucha, apreciaremos la lucha, y viviremos en ese amor. ¡La pasión de nuestros corazones será levantada con nuestros puños!

Discurso pronunciado por Adam Kokesh, discurso pronunciado el 12/07/08 junto al capitolio durante la "Revolution March".

(1) N. del T: Según lo interpreto, entiende que un "soldado de verano" es el que sirve a la causa de la libertad cuando las cosas son fáciles, y el "soldado de invierno" es aquel que aun permanece fiel incluso cuando llegan las adversidades.

(2) N. del T: Lance Corporal en el original

sábado, agosto 16, 2008

Tutorial: Cómo crear su propia nación

Generalmente, se comienza por la intimidación de personas de su alrededor, extorsionándoles para que le den su dinero. Luego tenga sangre fría para llamar a esto "contribución" y pretenda que "se lo deben".

Reclame y trate de ejercer un monopolio territorial sobre la violencia.

Haga esto lo suficientemente bien como para destruir o reprimir cualquier grupo criminal similar dentro de su zona de operaciones.

Para confundir las cuestiones, hágase valer de derechos especiales que el común de la gente no posee, incluida una capacidad unilateral para determinar lo que es "la ley".

Margine a sus críticos. Luche especialmente sucio en estos casos. Sus posibles opciones cubren la gama desde el exterminio a la calumnia, y todo lo del medio.

Anuncie programas especiales para devolver al pueblo una pequeña porción de su riqueza - en sus propios términos -, nunca todo lo que obtuvo de ellos en primer lugar.

Reclute mentirosos a sueldo para afirmar que esta demostrado cuán necesario es usted.

Diseñe una bandera.

Visto en el blog de Brad Spangler

viernes, agosto 15, 2008

Judas se encabrona y me veta de su blog. Contestación a Resiliente sobre la libertad de armas



Voy a colgar un comentario que quise dejar en el blog de Judas en el post sobre maltratos domésticos - que comenté ayer -, pero no fui capaz. No sé si ha sido intencionado o un error, pero como de todas formas Judas me ha dedicado un párrafo insultante posiblemente porque el pobre este un poco trastocado por sus traumas personales, pues lo pongo aquí.

En primer lugar el comentario de Judas del que hablo:
"En tu casa escribe lo que te dé la puta gana, niñato, pero si no sabes ni en qué mundo vives no le faltes el puto respeto a los demás, mamón. Y sí, te llamo niñato y mamón porque alguien que escribe esto: «Pues si, señorita, hay algo que se llama responsabilidad personal.» como respuesta a las agresiones domésticas sólo merece desprecio. En cristiano, niñato mamón, que te vayas a la mierda. Que no eres bien recibido aquí".
Judas Hace referencia a mi contestación a una comentarista que afirmaba perlas como estas que yo califique como opiniones "femitontistas":
"Al final siempre se acaba escribiendo sobre el mismo tema: sobre la culpa que tiene una mujer que permite que el marido le pegue (hay tan, pero tan poca empatía en quien dice eso)"

"La pasividad se educa. Desde el inicio. Desde que a las niñas se las viste con falditas y vestiditos monos que dificultan los movimientos. Desde que te dicen que te sientes bien como una señorita. Desde que los niños ocupan el centro del recreo (¡están jugando al fútbol!) y las niñas la periferia, las esquinas. Desde que los anuncios de juguetes para ellas no muestran casi ningún movimiento y colores pasteles, todo muy dulce porque las mujeres tenemos que ser dulces -a mí han llegado a decirme que las tías que hablan de sexo no tienen glamour y que con las mujeres no se puede hablar de política porque no tenemos capacidad de abstracción: ahí queda eso- y los juguetes de los niños están llenos de acción y poderío".

Ya que Judas, estando en posesión de un legitimo derecho de propiedad sobre su bitácora, no me permite comentar en su blog, voy a colgar la contestación que ya tenia preparada y no pude publicar a uno de sus comentaristas, cuyo nick es "resiliente" y que escribió:

"No me parece justo pretender que los hombres somos malos con las mujeres y después reclamar que las mujeres sean defendidas por los hombres. ¿No somos iguales? Que se defiendan ellas. Cuando era niño y me agredían otros niños mayores ninguna mujer me defendió jamás. Mi madre me agredía físicamente casi todos los días impunemente".
"Desgraciadamente la actitud noble, valiente y encomiable del Sr. Neira no es acertada, en mi opinión, para los tiempos actuales".
"Yo he pecado en mi vida de ser demasiado valiente, especialmente defendiendo a los demás, y mi experiencia me indica que los demás “utilizan” a los valientes y los abandonan solos en la estacada. Ahora soy valiente solo para lo que me interesa".
"Cada uno que valore, con una profunda reflexión los pros y contras de sus acciones".

"Por cierto, coincido en muchas cosas con las ideas que expresa Kantor. Respecto de lo de llevar armas, comprendo porqué lo dice, pero creo que sería peor el remedio que la enfermedad. Lo que debemos hacer es exigir que se ejerza la autoridad adecuadamente y que los ciudadanos honrados se sientan protegidos y no al revés".

"Aunque mucho me temo que las cosas seguirán así. Parece que tenemos políticos con mala conciencia que se preocupan más de los derechos de los verdugos que de las víctimas. Y así nos va".

"Judas. Yo viví en un tiempo que las hostias se consideraban normales. No me gustaba que fuera así. Lo que sí es cierto es que apenas había delincuencia. Recuerdo que el enemigo público nº 1 en España era un robagallinas: El Lute".

"Yo también interioricé que podía merecer alguna agresión por parte de mi madre. Pero siendo un niño de 13 años pude aprender a liberarme de esa lacra y buscarme la vida por mi cuenta, lejos de la familia, sin ayuda alguna ¿no será más lógica que una persona adulta pueda hacerlo con más facilidad? El que es victimista siempre espera que otros le solucionen los problemas. Incluso puede llegar a acostumbrarse cómodamente a ello".
Y mi respuesta a Resiliente:

Si es cierto eso que dices, eres un autentico héroe. Sacar valor para hacer eso con 13 años y no caer en el victimismo que predican otros....

Aunque te equivocas en suponer que el mejor camino para proteger a las personas es reforzar la autoridad del estado y restringir la libertad de armas.

Si me lo permites, te recomiendo unas lecturas sobre eso.

Saludos
Ética y moral de la libertad de armas por José Carlos Rodríguez

Incapacidad estatal e inseguridad ciudadana
por Jorge Valín

La libertad de armas salva vidas
por José Carlos Rodríguez

"Los alemanes que deseen utilizar armas deberían afiliarse a las SS o a las SA. Los ciudadanos ordinarios no necesitan las armas, ya que la posesión de armas no resulta de utilidad al Estado".
Heinrich Himler

"Un hombre con un arma puede controlar a cien sin ellas".
Vladimir Ilych Lenin


"Este año marcará un hito en la historia. Por primera vez una nación civilizada tiene un completo registro de las armas. Nuestras calles serán seguras, nuestra policía más eficiente y el mundo seguirá nuestro liderazgo en el futuro".
Adolf Hitler, 1935


"Todo buen comunista debería saber que el poder político crece en el cañón de un arma. El partido comunista debe controlar las armas".
Mao Tse Tung

¡Matadlos a todos! - Un soldado americano expone la política de EEUU en Irak



"Hemos perdido 135 chicos, podemos matar gente ahora".

"En abril nos dijeron, en una zona concurrida, si una persona te dispara, mata a todo el mundo. Porque les están dejando atacarte. Ellos ya no son inocentes si están allí en el momento del crimen. Suena como una norma penal. Si tu amigo comete un delito y tú estás allí, tu puedes recibir los cargos de él. Pero esto no se trata de cargos, se trata de muertes."

"Estamos matando gente porque estaban ahí cuando alguien nos ataco, porque creemos que si matamos a suficientes personas inocentes, el pueblo parara de atacarnos. Pero lo que no se dan cuenta, es decir, las personas que mataron, un hermano, un tío que trataran de matarnos a nosotros, porque ya matamos a sus tres niños".

No se puedeencontrar a alguien en Irak que no haya perdido un miembro de su familia. ¿Podría usted imaginar lo que nosotros hubieramos hecho en América si el 11S todo el mundo en los Estados Unidos hubiera perdido un miembro de su familia? ¿Estaríamos HABLANDO de guerra? No, nosotros estariamos en las calles con armas. Y para la gente que dice: "esas personas matarón a un soldado americano en Iraq, son los terroristas," no son terroristas, ellos usan sandalias, y tienen un fusil AK, y tienen a niños de14 años de edad, construyendo bombas para matar a los soldados americanos porque hemos matado a su familia. "

Suena:


Darrell Anderson,
es un heroico desertor del ejercito americano y activista contra la criminal guerra en Irak, que en su día fue condecorado con la medalla Corazón Púrpura por las heridas recibidas de la explosión de una bomba en Irak donde estuvo destinado siete meses, en la Primera División de tanques de la Primera División Blindada del Ejército de los EEUU.

Al finalizar su periodo de servicio en EEUU, intento pedir asilo en Canada alegando que su deserción se originó por el efecto psicológico que le causó recibir la orden de disparar a una familia de cuatro civiles que se desplazaban en automóvil en las cercanías de Bagdad. Pero este le fue denegado, entregandose finalmente en en Fort Knox, Kentucky, quedando bajo arresto por deserción.Fue soltado al poco tiempo, causando baja "no honorable" del ejército.

Entrevista a Darrell Anderson:

Entrevistador :¿Nos puedes hablar sobre tu primer encuentro serio en Iraq con el llamado enemigo?

Darrell Anderson: Yo llegué en enero de 2004 y mi unidad ya llevaba allí seis meses. De enero a marzo disparé pocas veces, vi unos cuantos morteros, pero realmente no hubo un combate serio hasta abril, cuando Bush hizo su famoso discurso y el ejército de al Sadr se había levantado intentando tomar Bagdad en abril de 2004. La primera vez que estuve en un tiroteo fue cuando estaba protegiendo una comisaría de policía iraquí y sufrimos un ataque, que duró unas horas, de armas pesadas, AK (…) Después de que terminara el tiroteo, llegaron coches por la carretera y nos fuimos. Un coche se me acercó y me ordenaron abrir fuego contra él, yo creía que eran civiles inocentes porque los tres primeros coches que llegaron lo eran y me negué a cumplir las órdenes. Bajaron las ventanillas y había niños en la parte trasera, pensé: ‘He hecho lo correcto’, en cambio mis superiores me dijeron que no lo había hecho bien y que la próxima vez me castigarían.

E: ¿Puedes explicar si la política estadounidense diferencia entre civiles y el enemigo?

DA: No existe diferenciación. Yo tenía que disparar contra el enemigo y me ordenaban asesinar a todos los que allí estuvieran. Pero esas órdenes no llegaron hasta abril. En enero, febrero y marzo la orden era: si te disparan ponte a cubierto y espera órdenes antes de volver a disparar. En abril fue: si te disparan asesina a todo el mundo porque estamos perdiendo muchos soldados y tenemos que sobrevivir.

E: ¿Cuál es la actitud del soldado raso ante la guerra?

DA: Cuando llegué a Iraq en enero de 2004 ellos ya estaban en contra de la guerra. Decían: “Estamos aquí sentados agonizando por nada”. Fueron enviados en 2003 buscando las armas de destrucción masiva y obviamente no las encontraron, la segunda razón por la que habían ido a Iraq era para proteger a la población, por eso fui allí, para proteger a los iraquíes. Evidentemente todos los iraquíes nos odian, excepto aquellos que están sacando beneficios de la guerra.

E: ¿Existe la misma actitud entre los oficiales?

DA: Nos solían enviar a misiones suicidas, mi teniente y el sargento de pelotón nos llevaban a un estacionamiento durante un par de horas, después regresábamos y decían que todo estaba bien, por lo tanto, mi teniente estaba desobedeciendo órdenes y nos llevaba a misiones falsas.

E: ¿Por qué y cómo abandonaste el ejército?

DA: Regresé a casa en Navidad y después de hablar con mi familia decidí irme a Canadá el día antes de que, supuestamente, debía reincorporarme en Alemania. Me quedaban siete meses hasta el próximo despliegue, pero sabía que era el momento de tomar una decisión. Estamos cometiendo crímenes de guerra en Iraq y todos los procedimientos van en contra de la Convención de Ginebra, pensaba que mi deber era negarme, no tenía realmente una ideología política. No pensé en ello. Sólo pensé como soldado, mi deber era informar de los crímenes de guerra así que me fui a Canadá para hablar sobre ello.

E: ¿Qué problemas tuviste con las distintas agencias gubernamentales por las que tuviste que pasar?

DA: En Canadá me negaron el estatus de refugiado. Después de dos años era más seguro regresar (a EEUU) que ser deportado. Pensaba que si me deportaban pasaría más tiempo en prisión. Así que básicamente decidí regresar. Yo mismo volví a Fort Knox y me encontré con los generales de Fort Knox, ellos debían elegir si someterme a un tribunal marcial o no, yo les dije que iban a tener que ponerme el uniforme y colgar mis medallas en el cuello si me llevaban a un tribunal marcial, entonces toda mi defensa sería hablar sobre todos los crímenes de guerra que estamos cometiendo, a todos los que había visto golpear prisioneros hasta la muerte y todas las ocasiones en que habíamos asesinado civiles inocentes.

Primero me dijeron que iría a la cárcel de uno a cinco años, pero cuando me llevaron a la base me dijeron: “Entra tranquilamente y te dejaremos ir”. Yo les dije que no, que hablaría y fui enviado a la base, a los tres días me pusieron en libertad porque los soldados de la base estaban reaccionando al verme allí. Ellos decían: “¿Pero a qué infierno nos envían? Este chico está contra la guerra y tiene una estrella púrpura”. Así que me liberaron. Era evidente que cuanto más tiempo pasara en la base más problemas les causaría, por tanto me liberaron.


E: ¿Crees que te soltaron para ocultar la oposición?

DA: Sí, llevaron a Watada a juicio [Watada es el primer oficial que públicamente se negó a ir a Iraq], pero Watada nunca estuvo en Iraq. No podía decir realmente nada porque no conoce la situación allí. Conmigo sería diferente porque yo testificaría sobre los crímenes de guerra. No me querían llevar a juicio porque sería malo para ellos. Así que la decisión sin liberarme sin castigo era lo mejor para el ejército.

E: ¿Qué estás haciendo específicamente en el movimiento contra la guerra?

DA: Estoy hablando en institutos, a los chicos para que no se alisten en el ejército. También fuera de las bases, a los soldados en el aeropuerto cuando los veo de uniforme.

E: ¿Son muchos los soldados que se niegan a regresar?

DA: Sí, en Fort Knox cada año miles son procesados.

E: ¿Piensas que los demócratas terminarán pronto con la guerra?

DA: No, (…) no creo en Hillary Clinton ni en ninguno de ellos (…) ellos no van a parar la guerra.

Visto en check your premises, el blog de Francois Tremblay.

jueves, agosto 14, 2008

South Park, el calentamiento global y Al Gore


www.Tu.tv


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Música: "Testify" = Rage Against The Machine

La verdad es que puede que este pedazo de videoclip sea lo poco que ha hecho bien ese propagandista del estatismo que es Michael Moore, pero la verdad es que me gusta bastante por su radicalismo. Por cosas como esta protesta veo que no soy el único libertario al que le cae mal.

Sobre estas líneas la caricatura como un "cerdo comunista" que Matt Stone y Trey Parker, creadores de mi querida South Park, le regalan en su film "Team America", por utilizar a Matt en su documental "Bowling for Columbine", de tal forma que hizo creer a la gente que ellos eran los creadores de esta secuencia de animación de orientación prohibicionista.


Maltrato, altruismo y no agresión

Hace algún tiempo yo tenia una conocida, era mayor que yo, y no había nada entre nosotros ni pretendía que lo hubiese (lo aclaro de antemano para evitar falsas suposiciones). Ella tenia un novio, con el que se iba a casar, que era fascista y un animal de bellota de esos que pueden pisarle la cabeza a casi cualquiera. Solía pegarla en medio de la calle delante de todo el mundo, ella lloraba, discutían, lo típico. Ella seguía con él. Ni se te ocurriera criticarle, porque era lo más. ¿Qué creéis que hubiera pasado si por un casual alguien hubiera intercedido en plan caballeroso en una de estas discusiones de sábado noche? Pues que le hubieran dado la paliza de su vida, y además hubiera sido un acto inútil puesto que ella hubiera seguido con él y se hubiera puesto en contra del héroe “por defenderla”. Si era conocido de ella, probablemente hubiera dejado de hablarle, en lugar de agradecerle el favor. ¿Qué quiero decir con esto? Que una cosa es cuando alguien se encuentra en una situación de maltrato no consentido de la que no se ve con fuerzas o medios para escapar debido al temor que le pueda infundir el maltratador, y otra cuando existen palizas y se aceptan en pos de un amor, sin duda vicioso, pero totalmente legitimo. Nadie tiene el derecho a meterse en la vida de otros e imponerles que es lo mejor para ellos. Por supuesto, si que se puede, o se debe (moralmente hablando en mi opinión) ayudar a aquellas personas que se encuentran en una situación así de la que no pueden salir por si solas, queriendo hacerlo.


Y es que hay personas a las que gustan este tipo de cosas, ¿Cuántas novias insoportables habéis tenido de esas que les encanta discutir por discutir? ¿Cuántas personas hay que mezclan sexo con violencia física de forma voluntaria? La cuestión clave es como discernir unos casos de otros, y esto no puede hacerlo alguien por su cuenta por encima de la voluntad de la persona perjudicada, porque sino nos cargamos directamente el argumento de la libertad humana, ya que esta línea de hacer el bien al prójimo por encima de su voluntad se puede estirar todo lo que se quiera hasta llegar al abierto totalitarismo. Una vez más tenemos que entender que defender un mundo libre no es igual a defender nuestra visión del mundo por encima de la de los demás, incluyendo aquello que es bueno para otros en contra de su voluntad y opinión. Como se suele decir la sarna con gusto no pica. Aunque a mi me parezca moralmente aberrante que se maltrate a otra persona en cualquier circunstancia, si este maltrato se acepta voluntariamente no tengo derecho a impedirlo por la fuerza, imponiendo mi visión de lo que es virtuoso o vicioso por la “dialéctica de las pistolas”, puedo intentar convencer a la otra persona de que ese camino no es bueno para ella, y si accede voluntariamente ayudarla a dar el paso.


La cuestión es ¿como diferenciar estos casos de otros que son mero teatro de personas que practican un amor pernicioso basado en el autosacrificio, y que en definitiva están haciendo lo que quieren voluntariamente en virtud de su vicioso código moral altruista? Supongo que es cosa de prudencia y de una virtud atrofiada bajo el místico yugo del estatismo: el sentido común.

Todo esto viene a razón de un artículo de Judas, en el que se encoleriza con un artículo del Erpayo bastante polémico, y que yo no conocía hasta ver la entrada de Judas (y es que no me leo toda Red Liberal, ni contesto a todo con lo que no estoy de acuerdo, porque siempre hay algo. Es lo que tiene ser la minoría de la minoría.) La verdad es que el tema del maltrato me resulta aberrante como la violación de derechos de propiedad de una persona que es, pero como no veo la televisión tampoco me afectan las locuras colectivas causadas por la propaganda de los medios, ni tengo un padre maltrador ni tengo pensado maltratar a mi esposa. Prefiero emplear mi tiempo en combatir crímenes que si que nos afectan a todos como el robo estatal, o el prohibicionismo. Cada cual elige sus prioridades en la lucha contra el crimen, me parece muy bien.


Me molesta que Judas relacione la ética de la libertad y al anarquismo de mercado con injuriosas opiniones vertidas, casi con toda seguridad por personas que no son ancaps en la bitácora de Erpayo. Pero se le disculpa porque es un tema que le toca demasiado en lo personal y ante estas cosas hay que ser algo más comprensivos porque cuesta ser objetivo.


Judas comente el error de confundir su caso, que sería el que he explicado antes de una persona que esta siendo maltratada reiteradamente (se posee conocimiento de ello, etc) y necesita ayuda para salir de ahí queriendo hacerlo, y el del tipo que se mete en medio de una discusión de desconocidos en contra de la voluntad de la “victima” (si ella consiente no es crimen, es contratación voluntaria). No es que el tío sea un feminazi o un “pagafantas capullo”, no. Simplemente es alguien con un sistema moral demasiado altruista, como acertadamente señala Eigen (el no ancap por decisión propia que quede claro a los quema-anarquistas):


La influencia del feminazismo se manifiesta en los programas -de tinte rosa o no- de los medios al comentar la noticia, ¡sin duda!, pero atribuirla al protagonista del suceso es pasarse tres pueblos u obsesión por ver al diablo por todas partes. No actuó correctamente, pero no por feminazismo, sino por intuir una obligación moral donde no la había.

Eso de "he llamado a la policía" o "voy a llamar a la policía" ha de decirse desde una ventana o desde el coche, o portando un arma... Debe asegurarse una posición de ventaja sobre el agresor. Lo demás es sacrificarse.

En fin, si Vd. se sacrifica y se somete a riesgos no puede exigir cuentas por ello al beneficiario de su sacrificio. Le toca aceptar el que la agredida esté también en contra suya. Quienes elogian el sacrificio buscarán también que otros se sacrifiquen por ellos. Por ello, los riesgos han de correrse cuando lo que se puede salvar se valora más que lo que se pone en riesgo, sin valorar reconocimientos potenciales que pueden no llegar.



Es decir, el tío, cegado por su moral altruista creyó que lo virtuoso era sacrificarse, ayudando a alguien que no le importaba nada, asumiendo un riesgo desproporcionado y además haciendo técnicamente mal su cometido. Debió hacer el juicio de sentido común al que antes nos referimos para diferenciar un maltrato no consentido de una movida rara entre dos viciosos consentida voluntariamente. Actuar como actúo siempre conlleva un riesgo, el de intrometerse en una relación consentida y convertirse en “el malo”, en lugar de en el héroe.

Pudiera ser que su mentalidad excesivamente altruista le llevara a correr demasiados riesgos sobre su persona por ayudar a alguien que no conoce de nada , pero eso no quita que la agresión del otro no deba de ser condenada, o incluso sea aplaudida, eso es vomitivo. El agredido es una victima del “maltratador”, la mujer que le defiende y acepta los castigos físicos no. El agredido no es un héroe, pudo haberlo sido si hubiera sido un verdadero maltrato no consentido. El asumió el riesgo con su acción de resultar lo uno u lo otro, no cabe aplaudir la acción fracasada en un caso con resultados no esperados, en base a la moral altruista, puesto que puede que el resultado de la acción sea la señal que nos indica que ese código moral en ese caso concreto no fue funcional. Pero tampoco cabe usar un malentendido como excusa para iniciar la agresión sobre otro. Podría interpretarse comúnmente el llamar a la policía contra un inocente como la iniciación del uso de la violencias por medio de agentes, pero en este caso opino que no, porque la duda podía llegar a ser razonable (normalmente la gente no se golpea entre si por gusto en plena calle), y además aviso de que había llamado a la policía, luego dejo margen de maniobra para eludir a los perros de presa gubernamentales.


Judas niega que se puedan dar casos de maltrato consentido, y que uno debe de ponerse en la situación de la otra persona, determinar que es lo mejor para ella por encima de su propia opinión y recurrir a papá estado si hace falta para que las cosas tengan que ser “como deben ser”. No conviene olvidar que es el mismo estado que mantiene una criminal prohibición de armas de fuego, acrecentando la ventaja física de un hombre fornido sobre una mujer. "Dios hizo a los hombres, John Colt los hizo iguales", reza el lema.


O sea, que cuando una mujer está enamorada, con lo que ello implica de irracionalidad (no sólo en cuanto no racional, sino a veces incluso contra la razón) el tipo puede encerrarla en casa y, entre paliza y paliza convencerla de que es una mierda de persona tal que nadie la va a querer más que sus puños, que sólo él la quiere, que le pega por amor y mil cosas más que destrozan mentes, y cuando a los cuatro años esa mujer sale a la calle y dice «es una bellísima persona» y que «la quiere» entonces le echamos la culpa a ella.


¿Realmente no comprende que hay personas que desean eso voluntariamente? ¿Por qué tratarlos como infrahumanos diciendo que no son racionales y que por tanto no eligen? ¿Sabes lo que es el BDSM extremo 24/7? Puede que la gente que voluntariamente decide ser maltratada por otra nos parezca viciosa o chiflada, pero no debemos de olvidar que son personas cuya voluntad es tan respetable como la nuestra, y que no tenemos derecho a imponer nuestros puntos de vista por la fuerza acerca de aquello que dos personas libremente acuerden entre si. Los sadomasoquistas son tan dignos como nosotros, todo lo criticables que se quiera en sus puntos de vista altruistas extremos, todo lo objeto de ayuda y concienciación voluntaria que se quiera. Pero nada debe de cruzar la línea de la no agresión.

sábado, agosto 09, 2008

Cine: Clerks, la estrella de la muerte y los trabajadores autónomos

Interesante reflexión la de este "diálogo friki" del film Clerks: (Ver primero el vídeo)

Cliente.- De Dominic Bambino.

Randal.- ¿Bambino 'cara de niño'? ¿El gangster?

Cliente.- El mismo. La paga era buena, pero el trabajo era peligroso. Yo sé como se las gastan esos tipos, y por eso le pasé el encargo a un amigo.

Dante.- Así se portan los amigos.

Cliente.- A la semana siguiente, la familia Foresci tomó al asalto la casa de 'cara de niño'. A mi amigo lo mataron de un tiro, no pudo acabar la obra.

Randal.- Increíble.

Cliente.- Yo estoy vivo porque sabía el riesgo que corría trabajando para ese cliente. Mi amigo no tuvo tanta suerte. Todos los trabajadores que estaban en esa Estrella de la Muerte sabían el riesgo que corrían, si les mataron es por su culpa. Hay que hacer caso al corazón, no al bolsillo.

Virtuoso mercado negro - Por Pedro Ugarte


Artículo aparecido en El País digital (19/07/2008)

En Bilbao, junto a la Comisaría de la Policía Nacional, decenas de inmigrantes duermen en las aceras para garantizarse la atención al día siguiente. Ya hay personas que guardan turno a otras y vivaquean por delegación; es decir: el puesto en la cola es objeto de compraventa. El precio por hacer noche junto a la comisaría está en 50 euros. Tan sencillo como eso.

Una vez se ha conocido esta práctica, ejércitos de hipócritas montan la escandalera. Pero deberían comprender que, cuando surge una necesidad, la iniciativa privada corre a satisfacerla. Si una persona necesita algo y si otra persona puede proporcionárselo, se habla, se fija un precio y se cierra un contrato. Es una práctica inmemorial. En ella se funda nuestra cultura económica y jurídica. Pues bien, por absurdo que parezca, llegar a acuerdos en interés recíproco se ha convertido, para muchos, en práctica mafiosa y objeto de denuncia.

Se multiplican los sujetos remilgados que no toleran que las necesidades ajenas se vean satisfechas a cambio de un precio. Odian los precios. Odian las mercancías. Consideran que los problemas se deberían resolver por voluntad política. Profesan la ciega fe de todos los planificadores: el presupuesto público es un maná que cae del cielo y que además nunca se agota. Manosean argumentos voluntaristas: si cambiara la naturaleza humana, ¡qué bien nos iría a todos! Y olvidan que ese deseo ha alimentado toda clase de experimentos totalitarios.

El odio a la iniciativa privada es uno de los restos que ha dejado el naufragio ideológico del monstruoso siglo XX. Ofrecer algo a cambio de un precio se considera una indignidad. Los ingenieros sociales señalan con un dedo acusador a los oferentes de toda clase de productos, ya sea dinero a interés ya sea sexo en hotel o apartamento. Y el odio alcanza, por supuesto, a los inmigrantes que reservan un puesto en la cola de la Comisaría de la Policía, al precio de 50 euros por noche.

Es curioso: las grandes superficies (en manos de odiadas multinacionales) son capaces de organizar el acceso a sus instalaciones de decenas de miles de personas cada día, pero en cualquier oficina pública bastan unas decenas de administrados para generar un auténtico colapso. Se llama mafioso al contratante que pasa una noche en vela guardando el turno de otro, pero nadie se cuestiona por qué la Comisaría de la Policía Nacional, tras años de atasco ante sus puertas, no es capaz de establecer un sistema eficaz para ordenar el acceso a sus instalaciones y evitar al inmigrante la jodienda de pasar toda la noche a la intemperie. Muchos limosneros con inquietudes atiborrarían de ayudas públicas a todo inmigrante que encontraran en el camino (La ventaja de las ayudas públicas, además, es que no corren a cuenta de su bolsillo) pero tuercen la boca si ven que el inmigrante toma la iniciativa, adopta decisiones autónomas y emprende negocios por su cuenta.

Denunciar la solución privada a un problema originado por la desidia pública es una hipocresía y toda hipocresía es una ordinariez moral. Por cierto, la Comisaría de la Policía Nacional, ante la que consumen horas y horas los inmigrantes, atiende en horario de nueve a dos. La humillación no está en la compraventa de turnos en la cola: la humillación está en el cicatero horario establecido para atender al público. Casi da miedo aventurar la solución más obvia: ampliar el horario de la oficina. Pero esta sugerencia sólo puede estar inspirada por un odioso y prepotente sentimiento neoliberal, de modo que será mucho mejor que los inmigrantes sigan durmiendo en la acera.

Nota de Stewie: Otros artículos de interés

Blog para Destruir Mitos - Elogio al Contrabandista

Austrian Uruguay: La ética del mercado negro.

Nuestra ilegalidad, de Yo.1

WIKI: CONTRAECONOMÍA

Contraeconomía en Cuba ¿y el resto del mundo? de Yo.1

No juegues sus juegos ---Johan Sjöberg