martes, abril 14, 2009

Los héroes de la depresión

Por TOM BURNS MARAÑON
Publicado en el Mundo

La economía sumergida crece con la crisis. Y ¿qué hay de nuevo? Esto ha ocurrido siempre. Hay quienes no se arrugan ante el despido y se esfuerzan por salir adelante. Montarán sus chiringuitos para intercambiar bienes y servicios al margen de lo puede ofrecer un Inem que renquea bajo el peso de su burocracia. Lo harán recogiendo cartones, reciclando lo que otros tiran a la basura, trabajando en la privacidad de sus hogares (las mujeres, por ejemplo, en tareas de confección), recolectando cosechas y enfrascados en la albañilería, por supuesto sin papeles y sin IVA por medio.Saldrán adelante repartiendo y vendiendo lo que haga falta y lo que pase por sus manos. Quienes, expulsados de la economía regulada, ya no reciben el paro no tienen otra alternativa. Por ello se lo montan por su cuenta con decencia y dignidad. Es una cuestión de supervivencia. Son los héroes de ésta y de todas las depresiones económicas. Los más avispados, consecuentes y mejores, suelen ser los inmigrantes.

Quienes operan en este mercado oculto a los poderes públicos serán, gracias a su ingenio y a su capacidad de aprovechar oportunidades, a su empeño, a su sudor y a la buena administración de sus ingresos, los mejor situados cuando la economía levante el vuelo. Entonces el mundo pertenecerá a quienes consiguieron sobrevivir a la crisis acopiando habilidades y consolidando sus redes sociales y comerciales.

Hay mucha investigación sobre todo esto y los estudiosos del tema no se refieren a la economía sumergida. La llaman la economía informal. Quien abrió el fuego en defensa de la riqueza que son capaces de generar los teóricamente excluidos y desheredados y de su potencial para el desarrollo fue el economista peruano Hernando de Soto en un libro titulado El otro sendero que fue publicado hace veinte años [1].

Lo que argumenta de Soto es que la excesiva reglamentación -tropecientos permisos necesarios tras ídem inspecciones requeridas y, al final, ventanillas mil para sellar el papeleo reunido- es contraproducente si lo que se pretende es aumentar el proceso productivo. A la vez, aboga, según el guión de empowerment, por dar el derecho de propiedad a quienes ocupan viviendas no reguladas en los países emergentes y en los márgenes de las economías desarrolladas.De Soto entiende la economía informal como un fenómeno enormemente positivo [2].

[1] Nota de Stewie: Esto no es del todo cierto, vease aquí.

[2] ídem: En mi opinión, la meta no es regular al sector informal, los mercados negros y grises, sino convertir el mercado blanco en negro. Un amplio mercado laboral negro/gris para personas cualificadas sería un duro golpe para el estado criminal.