martes, septiembre 16, 2008

Discurso de John Galt - vídeo dramatización



“Durante doce años te has estado preguntando: ¿Quién es John Galt? Yo soy John Galt. Soy el hombre que ama a su vida. Soy el hombre que no sacrifica su vida ni sus valores. Soy el hombre que te ha arrebatado tus víctimas y de esa manera ha destruido tu mundo. Y si quieres saber por qué estás agonizando -tú que tanto le temes al conocimiento-, soy el hombre que ahora te lo va a decir.”
[..]

“Has oído decir que ésta es una época de crisis moral. Tú mismo lo has dicho, con temor y a la vez con la esperanza de que esas palabras no tuvieran un significado real. Te has quejado de que los pecados del hombre están destruyendo al mundo y has llegado a maldecir a la naturaleza humana por negarse a practicar las virtudes que le exigías. Como para ti la virtud consiste en el sacrificio, has exigido más sacrificios ante cada sucesivo desastre. En el nombre de la vuelta a la moralidad, has sacrificado todo aquello que creías era la causa de tus sufrimientos. Has sacrificado a la justicia por la misericordia. Has sacrificado a la independencia por la unidad. Has sacrificado a la razón por la fe. Has sacrificado a la riqueza por la necesidad. Has sacrificado a la autoestima por la negación de ti mismo. Has sacrificado a la felicidad por el deber.
“Has destruido todo lo que considerabas malo y obtenido todo lo que considerabas bueno. ¿Por qué, entonces, retrocedes horrorizado al ver el mundo que te rodea? Ese mundo no es el producto de tus pecados, sino el producto y la imagen de tus virtudes. Es tu ideal moral hecho realidad en su absoluta y total perfección. Has luchado por é1, lo has soñado, lo has deseado, y yo... yo soy quien te he concedido ese deseo.
“Tu ideal tenía un enemigo implacable y tu código moral fue diseñado para destruirlo. Yo he eliminado a ese enemigo. Te lo he quitado de en medio y lo he puesto fuera de tu alcance. He eliminado la fuente de todos esos ‘males’ que estabas sacrificando uno a uno. He puesto fin a tu batalla. He detenido tu motor. He quitado de tu mundo la razón humana.
“¿Dices que el hombre no vive gracias a su mente? Me he llevado a los que sí lo hacen. ¿Dices que la mente es impotente? Me he llevado a las personas cuya mente no lo es. ¿Dices que hay valores más elevados que la razón? Me he llevado a aquellos para quienes no los hay.
“Mientras arrastrabas hasta tus altares de sacrificio a los hombres capaces de vivir con justicia, independencia, razón, riqueza y autoestima, yo te gané la mano: los alcancé primero. Les expliqué la naturaleza de tu juego y la de tu código moral, que ellos en su generosa inocencia no habían sido capaces de captar. Les enseñé cómo vivir según otra moral: la mía. Y fue la mía la que decidieron seguir.
“Soy yo quien te ha arrebatado a todos aquellos que se han evaporado, los hombres y mujeres a los que odiabas, pero temías perder. No intentes encontrarnos. No queremos ser encontrados. No protestes diciendo que es nuestro deber servirte. No reconocemos ese deber. No clames diciendo que nos necesitas. No consideramos que la necesidad sea un derecho. No digas que te pertenecemos. No es así. No nos supliques que regresemos. Nosotros, los hombres de razón, nos declaramos en huelga.
“Nos declaramos en huelga contra la auto inmolación, contra la doctrina de las recompensas no merecidas y de los deberes no recompensados, contra el dogma de que la búsqueda de la felicidad es pecado, contra la doctrina de que la vida es culpa.
“Hay una diferencia entre nuestra huelga y todas las que has llevado a cabo durante siglos: nuestra huelga no consiste en plantear exigencias, sino en concederlas. Somos malvados según tu moralidad: hemos decidido no lastimarte más. Somos inútiles según tu economía: hemos elegido no explotarte más. Según tu política somos peligrosos y deberíamos estar encadenados: hemos decidido no ponerte en peligro, ni continuar usando las cadenas. Según tu filosofía, sólo somos una ilusión: hemos decidido no engañar más tus sentidos y te hemos dejado libre para que enfrentes la realidad, la realidad que anhelabas, el mundo que ves ahora: un mundo sin razón.
“Te hemos concedido todo lo que nos exigías, nosotros que siempre hemos dado, sólo que recién lo hemos comprendido. No tenemos ninguna exigencia para hacerte, ninguna condición sobre la cual negociar, ningún compromiso que alcanzar. No tienes nada para ofrecemos. No te necesitamos.
“¿Ahora te lamentas de que no es esto lo que querías? ¿Que un mundo insensato, en ruinas no era tu objetivo? ¿No querías que te abandonáramos? ¡Eres un caníbal que siempre has sabido lo que buscabas! Pero se te terminó el juego, porque ahora también nosotros lo conocemos.
“A lo largo de siglos de calamidades y desastres, causados por tu código moral, te has quejado de que ese código había sido violado, de que las calamidades eran castigos por haberlo transgredido, de que los hombres eran demasiado débiles y egoístas para derramar toda la sangre necesaria. Maldijiste al hombre, maldijiste la existencia, maldijiste a esta Tierra, pero nunca te atreviste a cuestionar tu código. Tus víctimas aceptaron la culpa y siguieron luchando, recibiendo tus insultos como premio por su martirio, mientras seguías sosteniendo que tu código es noble, pero la naturaleza humana no es lo suficientemente buena como para practicarlo. Y nadie se puso de pie para hacer la pregunta: ‘¿Buena? ¿Según qué estándar?’.
“Querías conocer la identidad de John Galt: soy el hombre que ha formulado esa pregunta.
“Sí, ésta es una época de crisis moral. Sí, estás siendo castigado por tus maldades. Pero esta vez no es el hombre el que está siendo juzgado y no es la naturaleza humana la que cargará con la culpa. Es tu código moral el que ahora se acaba. Tu código moral ha alcanzado su clímax, el callejón sin salida al final de su camino. Y si deseas seguir viviendo, lo que ahora necesitas no es volver a la moral -tú que nunca la has conocido- sino descubrirla.

“Nunca has escuchado otros conceptos morales que no sean los místicos o los sociales. Te han enseñado que la moral es un código de comportamiento impuesto sobre ti por capricho, el capricho de un poder sobrenatural o el capricho de la sociedad, para servir el propósito de Dios o el bienestar del prójimo, para complacer a una autoridad de ultratumba o de la casa de al lado; pero no para servir a tu propia vida o tu placer. Te han enseñado que tu placer personal sólo se encontrará en la inmoralidad, tu interés personal sólo se podrá obtener mediante el mal, y que todo código moral debe estar diseñado no para ti, sino contra ti, no para enriquecer la vida, sino para empobrecerla.
“Durante siglos, la batalla moral fue librada entre quienes sostenían que sus vidas le pertenecen a Dios y quienes sostenían que les pertenecen a sus vecinos; entre aquellos que predicaban que el bien es el auto sacrificio en beneficio de fantasmas en el paraíso, y aquellos que predicaban que el bien es el auto sacrificio en provecho de los incompetentes de la Tierra. Y nadie te ha dicho que tu vida te pertenece y que el bien reside en vivirla plenamente.




Seguir leyendo este interesante discurso de "La Rebelión de Atlas" de Ayn Rand

Ver todos los vídeos del discurso (Inglés)

3 comentarios:

Anónimo dijo...

No se porque pero me acorde de bioshock

http://es.youtube.com/watch?v=e2mhuPe3sMo

De hecho comparte el tema con anarky y es que el mensaje es cuando usas medios no libertarios para conseguir la libertad obtendras muchas cosas menos la libertad.
Al final el juego es una critica del objetivismo no despotrica contra este como si lo hacen los antiliberales ramplones.

Stewie Griffin dijo...

Muchas gracias! Ya sé que dos juegos me voy a pillar con la xbox 360 (por una vez vamos a darle beneficios a Microsoft)

http://es.youtube.com/watch?v=rg9t7uXkLyA

Kaneda dijo...

Saludos!

He visto la primera temporada de la serie "Deadwood", no sé si la conoces. Es una buena serie, de la HBO, merece la pena.

El planteamiento es bastante de tu rollo: un lugar en el "far west" (Deadwood) donde sólo hay "derechos de propiedad" (por ser una ciudad fronteriza y no haber llegado allí aún el "imperio de la ley" del Estado)

Queda hecha la recomendación, espero que la veas y nos hagas una crítica "ancap" al sunto ;-)

Recibe un cordial saludo!