sábado, junio 21, 2008

Carson en español y Rothbardianismo de izquierda, ¿en que nos diferenciamos de los ancaps tradicionales?

Los chicos de Mutualismo.org nos han obsequiado con una traducción del mutualista miembro de la Alianza de la Izquierda Libertariana americana Kevin Carson.

Recientemete, en una entrevista iniciativa de estos socialistas de libre mercado (aquí no se entiende socialismo como estatismo, algo a lo que estamos demasiado acostumbrados los que venimos del ambiente liberal), Carson fue preguntado por la unión entre mutualistas y rothbardianos de izquierda/agoristas. Su respuesta fue:

"Creo que es algo muy bueno. La simbiosis mutualista, junto con los rothbardianos de izquierdas y los libertarios socialistas que no impulsan el mercado es posible. Eso influenciado por el pensamiento del rothbardismo de izquierdas, y creo que mis ideas tienen cierta influencia también. Muchos rothbardistas de izquierda han mostrado una postura abierta que los acerca a la izquierda libertaria. Al mismo tiempo, muchos de los pertenecientes al movimiento anarquista tradicional han abandonado su hostilidad generalizada al anarquismo de Mercado y están más abiertos a tratos con anarcoindividualistas de mercado al trabajar en casos particulares. Un buen ejemplo es Chuck Munson. Durante años ha sido muy hostil con los anarcocapitalistas que se autoproclamaban anarquistas. Todavía no los considera parte del movimiento histórico anarquista, y probablemente lo hará. Pero ha reconocido que no todos los Rothbardianos de izquierda son cínicos defensores de las corporaciones, y tiene una buena relación laboral con Brad Spangler y otros miembros de “Alliance of the Libertarian Left".

Todo un ejemplo de que podemos llevarnos bien, y a pesar de nuestras diferencias teóricas, ser aliados contra el estado criminal.
Seguramente, la mayoría de los que leen esto se pierden con tanta distinción y etiqueta, vayan poco a poco este no es tema de un solo día. Los mismos ancaps en su mayoría desconocen que es un rothbardiano de izquierda. Puede que estas palabras del agorista Brad Spangler ayuden en parte a entender cual es la díferencia con los compañeros ancaps "al uso":

"Esta tendencia anarcocapitalista de la que Konkin habla está muy estrechamente relacionada con la identificación de Carson de la tendencia que él llama "libertarianismo vulgar" -confundiendo los resultados de la intervención estatista en el mercado con un mercado libre. Los ancaps suelen restar, suavizar, hacer caso omiso y, en algunos casos, desconocen por completo su propia teoría de clase. Mientras ellos con razón denuncian en voz alta al Estado como el bandidaje, sus ojos se ciegan sobre que la riqueza robada por el Estado se ha transferido a algún plutócrata aliado del Estado, no literalmente, en una nómina de sueldos de la administración pública (por ejemplo, Haliburton). Suelen contradecir su propia (rothbardiana) teoría de la propiedad al defender a los poseedores del botín robado como si fueran sus legítimos propietarios. Cuando no lo hacen, normalmente aún no conciben alguna forma de actuar en consecuencia. De esta manera, el anarcocapitalismo se convierte en la perpetuación de la injusticia".

"¿De dónde viene esta falta de concordancia entre el actual movimiento anarcocapitalista y la ideología rothbardiana? Rothbard falló en comprender completamente todas las implicaciones de sus ideas sobre clase social y nunca desarrolló una teoría de la revolución. Al no confiar en el Estado para redistribuir la propiedad, que es el problema en primer lugar, los ancaps sin teoría de la revolución no tienen idea de cómo abordar la cuestión de los bienes robados por el Estado -una cuestión lo suficientemente grande como para desde un principio haber despertado la atención de amplios sectores del movimiento socialista. Sin embargo Konkin realiza esto dentro de la tradición rothbardiana. Los konkinitas son agoristas".

En definitiva el agorismo es el resultado de llevar el pensamiento rothbardiano hasta sus ultimas consecuencias, es ser más rothbardiano que el mismo Rothbard.

El liberalismo clásico radical y el anarcoindividualismo confluyen en el agorismo, incorporando al cuerpo de ideas un plan de acción revolucionaria, un método para autoliberarse y debilitar al estado, la contraeconomía: la promoción empresarial de alternativas a los mercados tradicionales de los que vive el estado, convertir lo blanco en negro, hasta que el estado pierda toda su fuerza e ingresos y los nuevos proveedores de Justicia y seguridad emergan del subsuelo y derroquen a los criminales. Es lo único que aún no se ha demostrado inútil contra el leviatán, que debido a su propia naturaleza se encuentra ciego a la hora de aplicar coacción de forma discriminada (al menos en el mundo real no hablamos de las series de maderos). La única revolución que puede prosperar, dado que su medio no es el sacrificio de los implicados, sino su propio interés personal.

Vídeo: Por un Libertarianismo agorista de izquierda