martes, junio 10, 2008

La Imposibilidad del reformismo político o Batiburrillo y las alternativas a la Justicia Estatal (II)

Carlos, habitual de Batiburrillo, ha desarrollado su idea de "buscar alternativas a la Justicia estatal" en otros dos post, en los que cae en errores, que por otra parte y tristemente para la causa de la libertad, son muy comunes hoy en día, y que voy a intentar señalar. ¡Con lo bien que habíamos empezado!


Ante los evidentes fallos del sistema de Justicia, Carlos ve la necesidad de buscar alternativas al caduco sistema actual, hasta aquí todos de acuerdo, ¿como se puede seguir defendiendo mantener un sistema que pretende alcanzar fines que se han demostrado científicamente inalcanzables mediante la planificación centralizada por un órgano gestor ciego a las necesidades de los seres humanos al carecer de precios de mercado? De ahí la vana carrera del mal llamado "Derecho" por ser eficaz ¿Como obviar el fracaso histórico de la vieja doctrina liberal de la división de poderes? ¿Acaso alguien no ve la escandalosa partidización de la Justicia? ¿Acaso no es mucho más definitoria su sumisión y colaboración con los otros poderes que el mantenimiento de una actitud controladora?

Carlos parte de que en ese mero trozo de papel llamado pomposamente "Constitución Española de 1978" (1), se puede interpretar su art.125 de forma que quepa dentro del "ordenamiento jurídico vigente" (sic) la creación de tribunales por parte de individuos ajenos al funcionariado de la banda goberante.

Artículo 125 CE: “Los ciudadanos podrán ejercer la acción popular y participar en la Administración de Justicia mediante la institución del Jurado, en la forma y con respecto a aquellos procesos penales que la ley determine, así como en los Tribunales consuetudinarios y tradicionales”.

Es curiosa esa práctica de los reformistas liberales de, mientras critican la perniciosa intervención estatal en un ámbito, pretender solucionarlo en base a acciones permitidas por el sistema normativo de ese mismo estado. Necesitan agarrarse al clavo ardiente del refrendo estatal, no quisieran considerarse anarquistas ni enemigos del estado, simplemente "aman tanto a su país" y se sienten tan seguros bajo un estado que solo "quieren cambiarlo a mejor".

El problema, Carlos, es que la interpretación de la constitución, según ella misma, es competencia del Tribunal Constitucional. Así mismo la potestad legislativa es competencia las cortes generales. ¿Tiene usted el control de estos órganos estatales? No.
Existe, en todos los estados en cualquier tiempo y lugar, un conflicto de intereses entre dos clases de individuos: por un lado aquellos que crean e interpretan las normas de dicho estado - que se equiparan según ellos al Derecho- y por otro aquellos a los que les son impuestas por la fuerza dichas normas. Además, esta élite se segura su sustento a costa de la mayoría ignorante y oscurece este hecho objetivo mediante distintos tipos de propaganda para las masas, en el pasado se decía que el gobierno era la manifestación de la voluntad divina, hoy predomina la idea de una mística "utilidad social". Los individuos que se encuentren en el seno de la clase explotadora, tenderán, como cualquier otro ser humano, a maximizar su utilidad. Llegarán a acuerdos con otras facciones de individuos que dirijan otro supuestamente dividido poder, o una determinada facción se impondrá en ambos poderes, autolegitimandose en su respectivo actuar.

El problema de intentar hacer esa reforma es que estas (estamos) en la clase equivocada, tú no diriges el estado, solo eres otro individuo en cautiverio. La Democracia es una mentira.

Dices que analizas el problema no desde una perspectiva revolucionaria ni filosófica, pero sin embargo te pierdes en el discurso inútil de la política, ¿qué sentido tiene discutir en lo que debería de hacer la clase dirigente en contra de sus intereses? Eso no va a pasar. Hubiese sido infinitamente más interesante y útil haber abordado el problema desde la única perspectiva que tiene sentido: la empresarial. Y esta perspectiva necesariamente tiene que ir en contra de la ley positiva, debido a la misma naturaleza del negocio en cuestión, en ese sentido es también revolucionaria.
La pregunta que me gustaría hacer es muy sencilla, si yo creara una empresa de ese tipo totalmente al margen del estado, ¿aplaudirías su cierre por los sicarios del gobierno? Si tu respuesta es sí, no tiene más sentido debatir desde mi punto de vista, aún no eres consciente de la naturaleza del actual desorden social, y defiendes el nihilismo estatista apoyando agresiones sobre personas inocentes. Si tu respuesta es negativa, entonces dime, ¿qué necesidad hay de que un trozo de papel abale a nuestra hipotética empresa de provisión de Justicia?


(1) Constitución impuesta a los individuos soberanos por un poder constituyente, fruto de un proceso abalado e impulsado por individuos dirigentes de un régimen estatista surgido de una victoria militar sobre otra facción criminal y legitimado este proceso ante los ojos de los no anarquistas mediante un fraude en base al moderno cambio sustancial del concepto de representación del "Derecho Público" frente a su concepción tradicional: la implantación de la falsa representación democrática.

a3!

2 comentarios:

Mario García dijo...

Ya, pero es imposible la existencia de un sistema anarquista. Es imposible contener la formación de un nuevo gobierno.

Nada impide que una persona o un grupo de personas con la capacidad económica suficiente se hagan con el poder de imponer obligaciones de forma unilateral.

Stewie Griffin dijo...

¿Qué es eso de "capacidad económica suficiente"?.

En el momento que alguien se dedique a imponer obligaciones de forma unilateral en un mundo sin estado, se va a poner en contra de mucha gente, capacidad economica suficiente para parar al nuevo estado. Libre mercado, ¿recuerdas? Sin barreras de entrada.

Desde luego es posible que aparezcan nuevos estados, la historia no es estática, ni tiende a un "final de la historia". La lucha por la libertad humana es constante ("el precio de la eterna vigilancia").

Pero tu ya de mano legitimas el crimen diciendo que es inevitable. Bueno, ¿Y tú que sabes?

Saludos