sábado, abril 26, 2008

Las virtudes del Agorismo: la acción directa (Actualizado)


En cuanto al tema de la revolución, la confusa forma de arte dedicada al cambio y el progreso sin las vulgaridades de la política, la línea genérica "libertaria" demasiado a menudo, y de manera decepcionante, delega responsabilidad a una especie de soporte revolucionario de salón para "trabajar desde dentro. Incluso cuando se proponen alternativas, la propia mentalidad enferma de un revolucionario de salón es tal que la infección esta a menudo demasiado extendida como para curarla. De hecho, aunque se ha alegado en contra de este hecho de forma documentada, los revolucionarios de salón, atascados en el barro del discurso político, hacen caso omiso de los llamamientos a un rechazo a los compromisos políticos.

A pesar de los balbuceos de un deseo incoherente, sin embargo, existe de hecho una alternativa. Una alternativa que no conduce a empresas de tiovivo y campañas tontas para viejos xenófobos y una fantasía nostálgica de acontecimientos históricos. No, esta alternativa, esta oportunidad para la revolución existe bien dentro del marco de principios libertarios. ¡De hecho, la llamada a una revolución verdadera, una llamada a un progreso verdadero para el movimiento libertario sólo puede venir a través de la voz de la acción - acción directa!

Dice la exquisita Voltairine de Cleyre,

"Pero el mal de la fe depositada a la acción indirecta es mucho mayor que cualquiera de esos menores resultados. El mal principal es que esto destruye la iniciativa, apaga el espíritu individual rebelde, enseña a la gente confiar en alguien más para hacer por ellos lo que deberían hacer por si mismos; finalmente hace orgánica la anómala idea de juntarse indolentemente hasta que una mayoría se adquiere, después, a través de la magia peculiar de esa mayoría, esta indolencia pasa a ser transformada en energía. Es decir, personas que han perdido el hábito de lograr por sí mismos como individuos, que se han rendido a cada injusticia esperando la mayoría para crecer, ¡van a convertirse en una metamorfosis en despuntantes seres humanos por un mero proceso de empaquetado!"

Sin embargo, ¿qué tácticas deben emplearse? ¿en qué clase de revolución podemos participar? ¿Debemos conformarnos con los complots fracasados de simples huelgas generales o campañas centradas en torno al concepto de la propaganda del miedo? ¿O debemos pensar un nuevo plan de ataque, uno bien definido y capaz de aplicar con éxito una verdadera revolución dentro de la estructura de principios libertarios? De hecho, la elección parece clara. Pero, ¿qué es esta "filosofía magica", esta estrategia de la revolución?

Desarrollado por Samuel Edward Konkin III, la filosofía de Agorismo encuentra su novedad en la promoción de la utilización de la capacidad empresarial para sangrar lentamente a la bestia Leviatán que se alimenta de esa sangre. Mediante la participación en los mercados negro y gris, también conocida como la contra-economía, los Agoristas, los revolucionarios, construyen una red de mercados alternativos, que causen una salida del capital del Estado y, así constreñirlo con la presión revolucionaria de las células, planificando conversiones en masa, con huelgas, manifestaciones, y represalias a los actos de agresión del estado. Aún más, mediante el desarrollo de un sistema de revolución apolítica, el proceso Agorista habilitará a los individuos en el movimiento para que a finales del reinado del estado de terror y con el aumento de la justicia en el horizonte, la comparación de fuerza entre los revolucionarios radicales y las fuerzas estatistas de la opresión - apartandose hasta ese momento - hará que las tropas estatales parezcan simples ratones contra el telón de fondo de la poderosa y gloriosa Revolución del Cadre Agorista.

Una vez más, aunque las revoluciones son arduas y difíciles de poner en práctica, la única forma, la única posibilidad que el movimiento libertario tiene de ganar en la guerra contra el Estado - una guerra que pierde una y otra vez en el parlamento - es apoyarse en aquello que fortalece al libertarianismo, el espíritu empresarial y la superioridad del sistema de mercado.

Traducción de un texto publicado en The Kingdom of God is Within You por

A3