martes, abril 22, 2008

Un ejemplo de que es lo que le interesa al PP y a la clase política en general


Quien habla de la defensa de "grandes valores" a través de la política es un un tonto, un ignorante de la realidad o alguien que te habla de amos y esclavos, e intenta convencerte para ser él, el que sostenga el látigo. El único objetivo de un partido político y de aquellas personas sin escrúpulos que lo forman es el poder y el dinero. El poder mangonear a sus semejantes, el obtener aquello que no han producido o adquirido en un mercado competitivo de forma voluntaria. Punto.

No importa lo que diga defender cualquier partido, no importan los grandes ideales que sus fundadores quisieran difundir con dicha organización, su único objetivo es el control y el saqueo. Así funciona la lógica de la política. Quien prefiera desenfocar su mente y ver imágenes idílicas con arco iris, mientras recibe el castigo del capataz de la prisión tiene un problema.

Si la chusma política fuera sincera nadie les seguiría, de hecho nadie aceptaría una relación así con sus amigos o conocidos, en su entorno cercano, en el que el ser humano tiende a dejarse de tantas gaitas. Por eso necesitan edulcorar esta relación de explotación mediante la mentira, haciendo creer a todos que se esta luchando en el parlamento y en las urnas para defender grandes principios.

¿A qué viene todo esto ahora? En primer lugar porque creo que el movimiento libertariano de nuestro país se encuentra en una encruzijada, muchos que vienen de la derecha estatista, creen que necesitamos un líder político al que seguir, aún después de la "traición" del último al que en su día encumbraron a esa posición en sus mentes.

Parece que es necesario, tras esta orfandaz involuntaria, volver al sistema cuanto antes, sentirse parte del rebaño. Por eso necesitan a Aguirre. No conciben que los cambios puedan ir de abajo a arriba, todo cambio debe estar orquestado por la misma organización que ha causado los problemas. Ven lo que hay hoy en una imagen congelada ficticia (y ni eso, porque ninguna cabeza puede abarcarlo todo), y no se paran en pensar en lo que podría existir mañana. Ignoran nuevas ideas empresariales solo porque las leyes les amenazan de una forma difusa. Creen que el estado funciona y que su ley es la Ley. Se han creído que el mundo es como dicen que es sus gobernantes y medios de comunicación controlados.


Carecen de una conciencia de clase explotada, consideran que el estado "somos todos", y creen que las distintas facciones políticas compiten por algo más que por el dominio sobre ellos mismos. De esta forma aún siendo críticos, apoyan y sostienen al estado con sus acciones. Creo que esta es una buena oportunidad, tras este golpe, para abrir los ojos, saltar los muros autoimpuestos y respirar hondo observando un nuevo horizonte virgen: la contraeconomía.

Como ejemplo, para mostrar que es lo que realmente mueve a los saqueadores, me gustaría comentaros lo que me acaba de pasar.

He recibido una llamada de una chica de nuevas generaciones del PP (parece que aún me tienen como afiliado), diciéndome que mañana no me olvidara de ir a la facultad a votar por "nuestro candidato" para el rectorado de la universidad de Oviedo. No voy a decir nombres, porque ni siquiera los recuerdo, aunque supongo que cualquiera que este sobre el tema sabrá de que candidato estoy hablando. Y añadió que llevara a todos los que pudiera. La tribu llama a filas ante las urnas, es necesario controlar la sucia universidad del estado, donde se enseñan mentiras para formar los juristas y economistas del mañana. Es necesario colocar a los "nuestros" a chupar del bote. No hay más.

¿Por qué seguir creyendo en mentiras? Descartemos lo imposible y veamos que nos queda. ¿A qué tenemos miedo? Sin contra-instituciones todos estamos a merced del gobierno, sin organizaciones alternativas somos débiles. Pero observemos el tipo de organizaciones que funcionan y son aceptables para los que amamos la libertad y el orden voluntario basado en la soberanía personal (los sujetos realmente existentes), y no en la inexistente soberanía nacional, fuente del actual caos al que llaman hipócritamente orden. No sus contrarias. Rothbard fallo en su llamada "estrategia para la libertad", al prescribir las mismas recetas que siempre: la reforma política. Debemos dejar al genial economista y filosofo del Derecho en este punto de su teoría, y prestar atención a gente como Spooner (que con su compañía de correos nos enseñó la superioridad del mercado sobre el poder centralizado a la hora de prestar servicios a las personas), Wilde, que creo una red de protección que podía haber rivalizado con el estado, o Konkin, que desarrollo las ideas de Rothbard con su agorismo. Solo así tendremos posibilidades de vencer, y lo que es seguro es que podremos vivir como seres humanos libres, y no como lacayos de algún cateto criminal.

A3!

3 comentarios:

Antonio Jesús dijo...

urna sin "h"

Stewie Griffin dijo...

mil perdones

Fabricio Tedel dijo...

Me ha gustado, coyuntural pero adaptable a otras situaciones.